Argentina e Inglaterra volverán a verse las caras en un Mundial y, además de la histórica rivalidad entre ambos seleccionados, el partido tendrá un significado muy especial para Lionel Messi.
Es que el capitán albiceleste disputará por primera vez un encuentro frente al conjunto inglés con la camiseta de la Selección. Increíblemente, después de casi dos décadas en la Mayor y de haber enfrentado a las principales potencias del planeta, Inglaterra era el único rival de peso que todavía no había cruzado en su carrera.
Un clásico que esperó a una semifinal
El destino quiso que ese duelo pendiente llegue en el escenario más importante posible. Este miércoles, desde las 16, en Atlanta, Argentina e Inglaterra jugarán por un lugar en la final del Mundial 2026.
Será un nuevo capítulo de una rivalidad que quedó marcada para siempre por los cuartos de final de México 1986, cuando Diego Maradona escribió una de las páginas más inolvidables de la historia de los Mundiales con "La Mano de Dios" y el "Gol del Siglo".
Ahora será el turno de Messi, que buscará conducir a la Selección a otra final y sumar un nuevo capítulo a su extraordinaria trayectoria.
Una curiosidad de casi 20 años
El último enfrentamiento entre ambos seleccionados fue el 12 de noviembre de 2005, en un amistoso disputado en Ginebra.
Aquella noche, Argentina perdió 3-2 después de estar en ventaja, pero Messi no pudo jugar. Si bien integraba la convocatoria de José Pekerman, debió cumplir una suspensión en partidos amistosos tras la expulsión sufrida en su debut con la Selección frente a Hungría.
Desde entonces, los caminos de Argentina e Inglaterra nunca volvieron a cruzarse.
Casi 21 años después, el fútbol le ofrece a Messi la posibilidad de tachar el único clásico internacional que todavía le faltaba disputar. Y lo hará con un premio enorme en juego: la clasificación a una nueva final del mundo.