El exdelantero de Colón, con pasado en la Selección Argentina y en el Basel de Suiza, César Carignano, visitó los estudios de LT10 y dejó un profundo análisis sobre la clasificación argentina y el desafío que representará el próximo compromiso frente al seleccionado suizo.
En una charla que recorrió aspectos futbolísticos, emocionales y culturales, Carignano destacó la fortaleza colectiva del equipo de Lionel Scaloni y aseguró que la Selección recuperó una de sus principales virtudes: sostener a Lionel Messi cuando el capitán no logra resolverlo todo por sí solo.
"Hubo un momento donde al mejor de todos las cosas no le terminaban de salir y uno necesitaba que aparecieran los demás, como tantas veces él los rescató a ellos. Por suerte aparecieron", expresó.
Para el exfutbolista sabalero, el cambio anímico que produjo el primer gol fue determinante. "La cabeza juega un papel enorme. Cuando el jugador está liberado mentalmente puede correr en el minuto 90 igual que en el primero. A esta altura de un Mundial ya no gana el que mejor está físicamente, sino el que llega más fuerte desde lo psicológico", analizó.
La construcción de Scaloni
Carignano remarcó que el gran mérito del ciclo de Lionel Scaloni fue devolverle identidad colectiva a la Selección y liberar a Messi de una dependencia absoluta.
"Siempre noté un quiebre con la llegada de Scaloni. Antes todo debía pasar por Messi; en cambio, jugadores como Enzo Fernández, Mac Allister, Paredes o Lautaro toman decisiones por sí mismos. Messi vuelve a ser la frutilla del postre y no el único camino", explicó.
Además, señaló que esa transformación tiene raíces mucho más profundas. "La historia de esta Selección campeona comienza con Scaloni, pero también tiene una base en la escuela de José Pekerman. Aimar, Ayala, Samuel... todos fueron formados con esa idea del equipo por encima de las individualidades. Hay una continuidad de valores muy importante."
Sobre el entrenador argentino, destacó especialmente su forma de conducir el grupo. "Es un liderazgo sin estridencias. Los jugadores saben lo que tienen que hacer. El que sale entiende y el que entra también. Hay una construcción colectiva muy poderosa."
Qué espera de Suiza
Por su experiencia en el fútbol suizo, donde vistió la camiseta del Basel, Carignano también describió las características del próximo rival argentino.
Aunque aclaró que pertenece a otra generación, contó que conoció al actual entrenador durante su paso por Basilea y explicó cómo imagina el planteo.
"Va a ser un equipo ordenado, de bloque bajo, que esperará su momento para salir de contra. Muchos de sus jugadores actúan en clubes importantes de Europa y tienen una gran preparación física."
También destacó el cambio cultural que atravesó el fútbol suizo durante las últimas décadas. "Hoy gran parte del plantel tiene doble ciudadanía. Son hijos de inmigrantes, pero culturalmente se sienten completamente suizos. La escuela cumple un papel enorme en esa integración."
No obstante, consideró que Argentina puede sacar ventaja desde otro aspecto. "Apelo a que no tengan esa fibra que tenemos los latinos para resolver las adversidades. Nosotros encontramos soluciones incluso cuando todo parece complicarse."
Francia, el gran candidato
Consultado sobre los favoritos al título, Carignano no dudó. "Francia es la selección más completa por cantidad y calidad de recursos. Es el candidato. Pero también creo que Argentina puede ganarle."
Asimismo, valoró la evolución del fútbol mundial y la competitividad de selecciones que antes parecían tener menos posibilidades. "Hoy cualquiera se anima a jugarle de igual a igual a cualquiera. Se terminó ese complejo que existía hace veinte años."
El legado de Messi
Sobre el final de la entrevista, Carignano dejó una reflexión que fue más allá del fútbol. "Messi es un futbolista extraordinario, pero su legado trasciende lo deportivo. Ojalá dentro de cien años se siga hablando de él por su comportamiento, su manera de liderar, de enfrentar la adversidad y de competir."
El exatacante también confesó que lo conmovió la imagen del capitán argentino al finalizar el partido. "Vi a una persona que sintió que podía ser su último partido. Ese llanto fue el de alguien que no quiere que termine nunca su historia con la Selección."
Y cerró con una invitación que resume el sentimiento de millones de argentinos: "Somos unos privilegiados por vivir en la misma época que Messi. Disfrutémoslo mientras siga jugando."