En Unión hay un nombre que sobresale por encima del resto en este mercado de pases: Ignacio Malcorra. Leonardo Madelón lo señaló desde el primer momento como una pieza fundamental para el nuevo proyecto futbolístico y la dirigencia trabaja para darle el gusto al entrenador antes del comienzo del Torneo Clausura.
El contacto entre el DT y el futbolista ya se produjo y fue positivo. Malcorra quedó entusiasmado con la posibilidad de regresar al club donde dejó una muy buena imagen y ve con buenos ojos volver a ponerse la camiseta rojiblanca. Sin embargo, el acuerdo todavía depende de una situación que excede a Unión.
La salida de Independiente, el paso indispensable
El volante continúa ligado contractualmente a Independiente hasta diciembre y esa relación es la que hoy mantiene frenada la operación.
El club de Avellaneda mantiene una deuda con el jugador y busca que renuncie a ese dinero para otorgarle la libertad de acción. Malcorra, en cambio, pretende alcanzar un entendimiento que le permita cobrar, al menos, lo que ya tiene devengado, aunque estaría dispuesto a resignar los meses que le restan de contrato para facilitar la rescisión.
Mientras ese punto no se resuelva, Unión deberá seguir esperando. La urgencia no es menor. Restan apenas dos semanas para el inicio del Clausura y Madelón pretende que el mediocampista pueda incorporarse cuanto antes para ganar ritmo de trabajo junto al resto del plantel, que atraviesa un proceso de renovación luego de varias salidas importantes.
Como si el panorama no fuera lo suficientemente complejo, el Tatengue tampoco corre solo. Barcelona de Ecuador continúa siguiendo de cerca al futbolista desde hace varias semanas, mientras que en las últimas horas también aparecieron Deportivo Riestra e Instituto de Córdoba como alternativas concretas para quedarse con sus servicios.
En Santa Fe mantienen el optimismo, convencidos de que el deseo de Malcorra de volver puede inclinar la balanza. Pero saben que el tiempo apremia y que la definición de una negociación clave para el futuro del equipo depende, por estas horas, de un acuerdo económico que todavía no encuentra un punto de equilibrio.