En una entrevista exclusiva, el Presidente del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), Fernando Stanich, analizó la compleja situación que atraviesa la libertad de prensa en el país. Stanich advirtió sobre un clima de "hostilidad extrema" por parte del Gobierno Nacional hacia el ejercicio profesional y advirtió sobre el deterioro de los estándares democráticos en Argentina.
Según Stanich, Argentina ha retrocedido posiciones en materia de libertad de expresión, pasando de ser un referente regional a ser observada con preocupación por organismos internacionales. El titular de FOPEA destacó que el monitoreo de la organización reveló que el 2023 fue el peor año en cantidad de ataques contra periodistas desde que se inició la medición en 2008.
Stanich describió la situación actual como una "censura ambiental" o estructural. Esta no se manifiesta necesariamente a través de la violencia física extrema —aunque recordó el grave caso del reportero Pablo Grillo en Plaza de Mayo— sino mediante aprietes políticos, la crisis económica de los medios y la discrecionalidad en el reparto de la pauta publicitaria.
Hostigamiento y autocensura
Uno de los puntos más preocupantes señalados por el referente de FOPEA es cómo el discurso de hostilidad desde el poder ha penetrado en las audiencias. Stanich explicó que esto genera un fenómeno de autocensura, donde muchos colegas prefieren callar sobre asuntos de interés público para evitar ataques coordinados en redes sociales o insultos hacia sus familias.
"El periodismo no le dice a la sociedad qué tiene que hacer, sino que le da herramientas para que cada persona tome sus decisiones", afirmó Stanich, subrayando el rol de la profesión como nexo entre el Estado y la ciudadanía. Ante este panorama, FOPEA ya ha presentado denuncias ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por el retroceso en los derechos civiles y el avance judicial contra la prensa, incluyendo casos de "bozales legales" y demandas intimidatorias iniciadas por el propio presidente.
La interna Milei-Villarruel en Tucumán
En su rol de cronista desde Tucumán, Stanich brindó detalles sobre los festejos del 9 de Julio. Destacó la brevedad de la visita de Javier Milei, quien llegó cerca de la medianoche, dio su discurso y regresó a Buenos Aires, sin participar del Tedeum ni del desfile cívico.
Un detalle protocolar que no pasó inadvertido fue la ubicación de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien fue sentada directamente frente al atril del presidente. Stanich calificó como "curioso" que, debido a la tensión política entre ambos, Milei tuviera a Villarruel —vestida de un llamativo rojo— a solo un metro de distancia durante todo su discurso. Según el periodista, la vicepresidenta se mostró crítica con la gestión económica al pedir mayor protección para la industria nacional y dejó abierta la puerta a una futura candidatura al expresar: "Me gustaría representar a los argentinos".
Capacitación y profesionalismo
Como respuesta a la polarización, Stanich instó a los periodistas a aferrarse a la rigurosidad y al método de trabajo para ofrecer un servicio útil a la sociedad. En este sentido, informó que FOPEA mantiene abierta una agenda de capacitaciones gratuitas y federales, incluyendo una nueva convocatoria para mentorías en trabajos de periodismo local, disponible para socios y no socios en su sitio web oficial.