El aroma de una pizza recién salida del horno es uno de esos pequeños placeres que reúnen a todos alrededor de la mesa. Ahora, la receta clásica suma una alternativa más equilibrada: la pizza con harina integral, una opción que conserva el espíritu pizzero de siempre y agrega un mayor aporte de fibra y nutrientes.
La combinación de harina integral, fermentación casera y una buena cocción permite lograr una masa con cuerpo, sabor más intenso y una textura crocante por fuera, pero aireada por dentro. Es una preparación ideal para una cena familiar, una noche de fútbol o simplemente para variar el menú cotidiano.
La receta permite preparar una pizza casera sin demasiadas complicaciones y combinarla con los ingredientes preferidos: desde la tradicional mozzarella y salsa de tomate hasta vegetales, aceitunas o diferentes toppings.
Ingredientes
500 gramos de harina integral
1 cucharadita de sal
25 gramos de levadura fresca (o 10 gramos de levadura seca)
2 cucharadas de aceite de girasol u oliva
2 cucharaditas de azúcar
300 ml de agua tibia aproximadamente
Salsa de tomate, mozzarella y toppings a elección
Paso a paso para preparar la pizza integral
1. Colocar la harina integral sobre la mesada y formar un hueco en el centro. Distribuir la sal en los bordes para que no tome contacto directo con la levadura.
2. En el centro agregar la levadura, el aceite y el azúcar.
3. Incorporar de a poco el agua tibia y comenzar a mezclar hasta formar un bollo.
4. Amasar durante varios minutos hasta obtener una masa lisa, blanda y elástica. Este paso es clave para lograr una pizza más aireada.
5. Cubrir la masa con un paño limpio y dejarla reposar entre 45 y 60 minutos, hasta que duplique su tamaño.
6. Desgasificar, dividir en dos bollos y colocarlos en pizzeras apenas aceitadas. Dejar descansar nuevamente unos 15 minutos.
7. Estirar la masa con las manos, evitando usar palo de amasar para conservar el aire de la preparación.
8. Llevar al horno precalentado a 200 °C con la salsa durante unos 8 minutos para una precocción.
9. Agregar la mozzarella y los ingredientes elegidos, y volver al horno hasta que el queso se derrita y los bordes queden dorados.
Un consejo para una masa más liviana
Para quienes buscan una textura más similar a la pizza tradicional, pero con un aporte extra de fibra, se puede combinar mitad harina integral y mitad harina común.
La receta rinde aproximadamente dos pizzas medianas, equivalentes a unas 6 a 8 porciones, y puede conservarse hasta 3 días en la heladera o hasta 2 meses en el freezer.
Según estimaciones nutricionales, cada porción aporta alrededor de 230 calorías, con unos 40 gramos de carbohidratos, 7 gramos de proteínas y 5 gramos de grasas, aunque los valores pueden variar según los ingredientes utilizados.