Consultada sobre la presencia de Adorni en el acto, la cual se tradujo como un nuevo apoyo de Milei a su funcionario (investigado por presunto enriquecimiento ilícito), Villarruel remarcó la importancia de la festividad y cargó contra el jefe de ministros.
"Es un acto patrio, no un acto para apoyar a Adorni. No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni", sentenció.
Además, reavivó la fractura que mantiene con el Poder Ejecutivo y volvió a distanciarse del Gobierno. Desde Rosario, la funcionaria manifestó su rechazo por no haber recibido la invitación formal y señaló que "no está bien que a un vicepresidente se le niegue la entrada".
"Estamos en democracia, esto representa la bandera para todos los argentinos. Es un mensaje pésimo que no haya saludo, que no haya invitación y que haya esta segregación", dijo en declaraciones a la prensa.
Como otro gesto de desagrado, mientras se entonaban las estrofas del Himno Nacional, en donde ministros y secretarios de Estado orientaban sus miradas hacia el escenario principal en el que se ubicaba el Presidente, Villarruel permaneció de espaldas a esa estructura y dirigió su mirada de manera fija hacia la insignia patria.
La titular de la Cámara Alta recién se dio vuelta para enfocar el escenario central una vez que finalizó la ceremonia protocolar y comenzaron los aplausos generales de la concurrencia.