El crecimiento deportivo de Unión femenino encontró un freno inesperado fuera de la cancha. A través de un extenso comunicado difundido en redes sociales, las futbolistas rojiblancas decidieron visibilizar la complicada situación económica que atraviesa el plantel, en medio de su primera experiencia en la máxima categoría del fútbol argentino.
Las jugadoras remarcaron que desde el pasado 12 de enero se preparan para afrontar el desafío de competir en Primera División, un logro que representó un enorme orgullo para todo el grupo, pero que también implicó mayores exigencias físicas, deportivas y personales.
Según detallaron, muchas de ellas debieron reorganizar por completo sus rutinas para poder sostener el nivel de competencia que demanda la categoría. Algunas alquilan viviendas para permanecer cerca de Santa Fe, otras realizan viajes permanentes desde Paraná y distintas localidades de la región, afrontando gastos de transporte, alimentación y alojamiento.
El reclamo por los pagos
En el documento, las futbolistas explicaron que comprenden el delicado contexto económico que atraviesa la institución, pero consideran necesario hacer pública una problemática que afecta directamente al plantel.
"El ingreso que recibimos, por más pequeño que sea, representa una ayuda importante para nuestro día a día", señalaron. Además, remarcaron que hasta el momento solamente percibieron un mes completo de pago, mientras que la incertidumbre sobre el resto de los compromisos económicos complica cada vez más la continuidad de muchas de ellas en las condiciones actuales.
Las jugadoras aclararon que el objetivo de la publicación no es generar enfrentamientos ni buscar responsables, sino dar a conocer una realidad que impacta en todo el grupo y que, entienden, merece ser escuchada.
El compromiso sigue intacto
Pese al escenario planteado, el plantel dejó en claro que continúa entrenando con la misma responsabilidad y profesionalismo con el que encaró la temporada. Sin embargo, advirtieron que necesitan certezas para sostener el proyecto deportivo.
"Seguimos entrenando con el mismo compromiso y la misma responsabilidad. Pero también necesitamos acompañamiento para continuar construyendo este camino que tanto esfuerzo nos costó alcanzar", expresaron.
El mensaje concluye con una reflexión sobre el presente del fútbol femenino argentino. Las jugadoras destacaron que el crecimiento de la disciplina es producto del esfuerzo de muchas personas, aunque advirtieron que ese desarrollo también necesita condiciones que permitan sostenerlo en el tiempo.
Mientras Unión compite por mantenerse y consolidarse en la máxima categoría, el reclamo de sus futbolistas vuelve a poner sobre la mesa una discusión que atraviesa a gran parte del fútbol femenino nacional: el desafío de acompañar el crecimiento deportivo con condiciones económicas acordes a las exigencias de la competencia profesional.