Un agente de la Policía Federal fue asesinado a tiros este jueves por la noche durante un procedimiento realizado en el barrio Villa Banana, en la ciudad de Rosario. La víctima fue identificada como Rodolfo Manfredi, de 30 años, quien recibió un disparo en el tórax y murió en el lugar.
El ataque ocurrió en un pasillo ubicado en las inmediaciones de Gutenberg y Gálvez, donde Manfredi y otro efectivo llevaban adelante tareas de vigilancia cuando fueron agredidos a balazos. Su compañero también resultó herido y debió ser trasladado de urgencia al Hospital Italiano, donde fue intervenido quirúrgicamente y permanece internado con pronóstico reservado.
De acuerdo con las primeras informaciones, el episodio se produjo cuando los agentes intentaron identificar a un grupo de personas en el marco de tareas relacionadas con el Plan Bandera. Ambos policías se encontraban de civil y sin chalecos antibalas, presuntamente realizando labores de inteligencia o vigilancia.
La investigación quedó a cargo de la fiscal María Laura Riccardo, quien busca reconstruir la secuencia del hecho y determinar quiénes participaron del ataque. Entre las hipótesis que se analizan, figura la posibilidad de que a Manfredi le hayan sustraído su arma reglamentaria durante el enfrentamiento.
En el mismo episodio también resultó herido un hombre de 41 años, identificado como Luis Miguel M., quien ingresó con una herida de arma de fuego en el tórax al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca). El herido fue trasladado en un vehículo particular por su hermano, de 46 años, quien posteriormente quedó detenido de manera preventiva. El automóvil, un Volkswagen Voyage negro, fue secuestrado para la realización de pericias.
Los investigadores trabajaron durante la madrugada en el pasillo donde ocurrió el hecho, a unos 30 metros del ingreso. Frente a la escena principal también se detectó una vivienda con signos de haber sido violentada. Según trascendió, el inmueble estaba revuelto y en su interior se observó una balanza de precisión, elemento que también quedó bajo análisis.
Tras el crimen, se desplegó un importante operativo de seguridad en la zona. Efectivos de la Policía de Santa Fe custodiaron el lugar con armas largas y escudos para preservar la escena mientras avanzaban las tareas periciales.
La gravedad del ataque motivó además el arribo a Rosario de autoridades nacionales. El jefe de la Policía Federal, Alejandro Robles, y funcionarios del Ministerio de Seguridad de la Nación viajaron a la ciudad para seguir de cerca la investigación y coordinar acciones con las fuerzas desplegadas en el territorio.