Nacionales - MERCADO LABORAL

Lunes 08 de Junio de 2026 - 10:41 hs

Siete de cada diez trabajadores no cubren la canasta básica

Un informe del Instituto Gino Germani de la UBA reveló que el 71,1% de las personas ocupadas tiene ingresos inferiores a la Canasta Básica Total.

Audio: Escuchá al entrevista con Eduardo Chavez Molina

Tener trabajo ya no garantiza llegar a fin de mes. Esa es una de las principales conclusiones de un informe elaborado por el Instituto de Investigaciones Gino Germani de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que señala que el 71,1% de las personas ocupadas percibe ingresos por debajo de la Canasta Básica Total. El estudio también advierte que la informalidad laboral alcanzó el 48% y que en los últimos dos años se perdieron más de 253 mil puestos asalariados formales.

En diálogo con LT10, el docente e investigador Eduardo Chávez Molina explicó que el dato no implica necesariamente que esos trabajadores sean considerados pobres según las estadísticas oficiales, ya que la medición contempla el ingreso total de los hogares. Sin embargo, remarcó la fragilidad económica que refleja el estudio.

"Si vos dependés exclusivamente de tu ingreso —que puede tener varias formas: empleo asalariado, por cuenta propia o por ser dueño de una actividad—, en general lo que ocurre es esto: tenés a más del 70% en una situación de debilidad con respecto al bienestar material", sostuvo.

El especialista señaló que los jóvenes son el grupo más afectado por las dificultades del mercado laboral. Según explicó, no solo enfrentan mayores niveles de desempleo, sino también mayores obstáculos para acceder a puestos de calidad.

"Obviamente, afecta principalmente a los jóvenes, porque su situación de desocupación y de acceso a empleos adecuados es mucho más precaria que la de los adultos", afirmó.

Nueve de cada diez trabajos creados en los últimos 2 años son de baja calificación

Precarización e ingresos insuficientes

Chávez Molina advirtió que el problema actual no pasa tanto por la falta de trabajo, sino por la calidad de los puestos disponibles. En ese sentido, destacó que la tasa de desocupación no muestra niveles extraordinariamente altos, pero sí una creciente precarización.

"La característica principal es que esa ocupación es muy precaria, es muy informal", indicó. A su vez, explicó que las largas filas que suelen verse ante una búsqueda laboral reflejan la necesidad de acceder a puestos registrados. "Es la búsqueda de un empleo formal, algo que te garantice por lo menos tener un ingreso una vez al mes y que te permita, en cierta medida, planificar tu vida", describió.

Otro de los fenómenos que viene creciendo es el pluriempleo. Aunque el porcentaje ronda entre el 13% y el 14% de los trabajadores, el investigador aclaró que esos valores prácticamente se duplicaron respecto de años anteriores.

"Estamos con mucha gente que trabaja mucho. Y no solamente porque tiene varios empleos, sino porque trabaja muchas horas", señaló. Según explicó, esta situación impacta directamente en la calidad de vida, ya que reduce el tiempo disponible para otras actividades personales y familiares.

Sin capacidad de ahorro

La pérdida de capacidad de ahorro es otro de los efectos visibles de este escenario. Consultado sobre las dificultades para acceder a una vivienda, comprar un vehículo o planificar proyectos de largo plazo, Chávez Molina sostuvo que para amplios sectores sociales la realidad actual está marcada por el endeudamiento.

"Más que ahorrar, hoy en día se endeudan", afirmó. Además, observó que muchas familias están utilizando ahorros acumulados previamente para afrontar gastos corrientes. "Vemos cómo la gente está endeudada bajo diferentes formatos y cómo se deshace de sus ahorros, los que tenían ahorros", describió.

Para el investigador, la situación económica también está generando una creciente desigualdad: "Es un modelo en el cual no todos pierden, hay algunos que ganan, y ganan más que antes". Sin embargo, aclaró que la diferencia está en la cantidad de personas afectadas: "Los que ganan son pocos y los que pierden son muchos".

Desfase en las mediciones oficiales

Respecto de la medición de la pobreza, Chávez Molina consideró que los indicadores oficiales podrían estar subestimando el impacto real de algunos gastos esenciales. Recordó que la metodología utilizada para calcular la Canasta Básica toma como referencia estructuras de consumo de hace dos décadas y que el peso actual de las tarifas de servicios públicos es mucho mayor.

"La gente está pagando hoy muchísimo más en términos de porcentaje de ingresos que lo que pagaba en los años 2004 o 2005", explicó. Por eso advirtió que, si esos costos se reflejaran plenamente en la medición, "es muy probable que estemos hablando de otro porcentaje de pobreza".

Aunque evitó realizar estimaciones propias, mencionó que otros especialistas ubican la pobreza entre cinco y diez puntos por encima de los registros oficiales.

Finalmente, destacó que otro aspecto que requiere revisión es la medición de los ingresos informales. "Recuerden que representan casi la mitad de las personas en la Argentina, un 49% de población informal", concluyó, al advertir que los cambios metodológicos en las encuestas también podrían estar influyendo sobre los resultados actuales.

Audio: Escuchá al entrevista con Eduardo Chavez Molina

Fuente: LT10

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