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Jueves 04 de Junio de 2026 - 09:22 hs

"Esperando la carroza" antes del mito: la extraña versión que casi nadie vio

Antes de Alejandro Doria se convirtiera en un clásico argentino, la obra de Jacobo Langsner ya había llegado a la televisión española. Si bien tiene la misma esencia, cambia personajes, escenarios y frases que luego pasarían a la historia.

Actualizado: Jueves 04 de Junio de 2026 - 09:31 hs

Mucho antes de que Mamá Cora se perdiera por las calles de Buenos Aires y de que las discusiones familiares quedaran inmortalizadas en el cine argentino, Esperando la carroza ya había cruzado el Atlántico.

El hallazgo sorprende incluso a los fanáticos más atentos de la obra de Jacobo Langsner: el 7 de febrero de 1983, dos años antes del estreno de la película dirigida por Alejandro Doria, la televisión española emitió una adaptación de Esperando la carroza dentro del ciclo Teatro, producido por TVE. El episodio tuvo una duración de 86 minutos, fue dirigido por Antonio Chic y contó con la actuación de Josefina Tapias como Mamá Cora.

Para quienes conocen de memoria cada escena de la versión argentina de 1985, la experiencia resulta tan familiar como extraña. Los nombres de los personajes permanecen, la trama central sigue girando alrededor de una familia que busca desprenderse de una anciana incómoda y las miserias familiares afloran en cada conversación. Pero gran parte de lo que hoy se asocia automáticamente con Esperando la carroza todavía no estaba allí.

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Un escenario puramente teatral

La diferencia más evidente aparece en el espacio. Mientras la película de Doria construye buena parte de su identidad a partir del ir y venir entre distintas casas y escenarios del barrio, la adaptación española concentra casi toda la acción en la vivienda de Elvira y Sergio. El resultado es una puesta más teatral, acorde al formato televisivo del ciclo que la emitió.

También sorprende el lugar que ocupa Mamá Cora. En la película interpretada por Antonio Gasalla, el personaje se transforma en el eje invisible que mueve toda la historia y termina adueñándose de algunas de las escenas más recordadas. Sin embargo, en la versión española su presencia es mucho más reducida, algo que coincide con la propia evolución de la obra: años después, Alejandro Doria ampliaría considerablemente el papel de Mamá Cora al adaptar el texto para cine.

Sin las "tres empanadas"

La ausencia de varias frases emblemáticas termina de marcar la distancia entre ambas producciones. No aparecen expresiones que décadas más tarde ingresarían al lenguaje popular argentino, como el célebre reclamo por las “tres empanadas” ni el desesperado “¿Dónde está mi amiga?”. Son momentos que hoy parecen inseparables del universo carrocero, pero que todavía no formaban parte de aquella versión televisiva española.

Vista desde el presente, la adaptación española funciona como una especie de fotografía previa al fenómeno cultural. Allí están los personajes, los conflictos familiares y el humor ácido de Langsner, pero todavía falta la capa de costumbrismo argentino que convertiría a la película de 1985 en una obra de culto.

La paradoja es que una de las películas más argentinas de todos los tiempos tuvo una vida anterior lejos de Buenos Aires. Antes de las carcajadas, de las frases repetidas durante generaciones y de la consagración popular, Esperando la carroza ya había pasado por un estudio de televisión en Madrid.

Y durante más de cuatro décadas, casi nadie pareció darse cuenta.

 

Fuente: LT10

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