La inseguridad en el norte de la ciudad de Santa Fe no da tregua. Diego, el dueño de un local de insumos informáticos y servicio técnico ubicado en la avenida Blas Parera al 6900, vivió una auténtica pesadilla esta madrugada cuando una banda de delincuentes desvalijó su comercio en una suerte de robo comando.
Según relató la víctima, el asalto fue protagonizado por 10 personas encapuchadas que actuaron con total libertad durante casi dos horas. Los delincuentes no ingresaron por el frente, sino que utilizaron una casa lindante que se encuentra desocupada para acceder al patio y, desde allí, violentar un acceso al local comercial.
"Estuvieron dos horas porque tengo cámaras de seguridad de los vecinos. Iban y venían por el pasaje, hacían entre 100 y 150 metros llevándose toda la mercadería", explicó Diego con angustia, detallando que el "saqueo" fue prácticamente total. Los delincuentes se llevaron consolas de videojuegos, joysticks, computadoras y diversos artículos de electrónica.
Un calvario que se repite
Este es el segundo robo que sufre el comerciante en apenas un mes y medio. En la ocasión anterior, los malvivientes habían reventado tres candados de la reja frontal y roto un blindex para entrar. A raíz de ese hecho, Diego había tomado la decisión de soldar toda la reja del frente.
"Tomé la precaución de soldar todo, queda horrible porque parece que está cerrado, pero evidentemente siempre tienen la maña para entrar por algún lado", lamentó el propietario. Diego también denunció la falta de patrullaje en la zona de Blas Parera, calificándola como "tierra de nadie" y asegurando que los comerciantes del corredor viven con el temor constante de saber a quién le tocará ser la próxima víctima.
Recuperación parcial
El aviso del robo llegó a través de un vecino que, alrededor de las 6:40 de la mañana, escuchó gritos y vio a los sospechosos escapando por un pasaje hacia el fondo. Tras la denuncia al 911, personal de criminalística y de la PDI trabajaron en el lugar para levantar huellas y realizar investigaciones.
Hasta el momento, gracias a una requisa del Comando Radioeléctrico que interceptó a dos personas con bolsos sospechosos, se logró recuperar aproximadamente un 10% de lo robado. Aunque las investigaciones continúan, la pérdida económica para el comerciante es devastadora y se suma al cansancio generalizado por la ola de delitos en el sector.