La semana arrancó con una señal positiva para Boca en medio de un clima todavía golpeado por la eliminación ante Huracán. En el entrenamiento de este lunes, Edinson Cavani recibió el alta médica y dejó atrás una larga recuperación que lo mantuvo afuera de las canchas durante un largo tiempo.
El delantero uruguayo fue parte de un ensayo de fútbol reducido que se extendió por más de una hora y respondió bien físicamente. La práctica marcó un avance importante en su puesta a punto y encendió la ilusión del cuerpo técnico, cuando parecía que ya no iba a volver a jugar en el semestre y hasta se especuló con un posible retiro en junio.
Pero la noticia no terminó ahí. Después del entrenamiento, el propio Matador tomó la iniciativa y habló con Claudio Úbeda para dejarle en claro su intención de estar disponible para enfrentar a Cruzeiro el martes 19 de mayo en la Bombonera, por la quinta fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores.
En Brandsen 805 manejan la situación con cautela. La idea es no acelerar tiempos para evitar una recaída, sobre todo teniendo en cuenta el historial físico reciente de Cavani con las lesiones. Sin embargo, las sensaciones que dejó en la práctica fueron muy buenas y eso abre la puerta a un regreso más cercano de lo imaginado: salvo imponderables, es un hecho que integrará, al menos, el banco de suplentes para el duelo trascendental ante el equipo brasileño.
El Matador no juega oficialmente desde el 20 de febrero, cuando fue titular en el empate sin goles ante Racing por la fecha 6 del Apertura. Días más tarde se confirmó que sufría una hernia de disco que terminó marginándolo por dos meses y medio. Antes de eso, además, había atravesado una lumbalgia que también condicionó su arranque de año (jugó apenas dos partidos). Ante le sensible baja de Bareiro, la vuelta del ex Napoli y PSG es más que importante para Úbeda. ¿Lo usará?