El avance acelerado de la inteligencia artificial podría convertirse en una amenaza para la estabilidad financiera global. Así lo advirtió el Fondo Monetario Internacional (FMI), que señaló que las nuevas herramientas basadas en IA ya son capaces de detectar vulnerabilidades informáticas en cuestión de segundos, lo que aumenta el riesgo de ciberataques a gran escala.
En un informe publicado en su blog oficial, el organismo sostuvo que los modelos avanzados de IA pueden identificar fallas en sistemas operativos y plataformas digitales con una velocidad sin precedentes. Según el FMI, esto vuelve “inevitable” la aparición de brechas en las defensas cibernéticas de bancos y entidades financieras de todo el mundo.
La principal preocupación se centra en los llamados “fallos correlacionados”: ataques simultáneos contra múltiples instituciones que comparten los mismos sistemas y programas vulnerables. Para el organismo, un episodio de ese tipo podría afectar los pagos y servicios financieros, además de generar una pérdida de confianza en el sistema bancario internacional.
El documento también marcó diferencias entre las grandes compañías tecnológicas y los países con menor capacidad de respuesta. Empresas como JPMorgan Chase, Amazon y Microsoft cuentan con acceso anticipado a actualizaciones y parches de seguridad, mientras que muchos bancos de economías emergentes continúan expuestos ante amenazas cada vez más sofisticadas.
Vulnerabilidades estructurales
La preocupación no se limita al FMI. OpenAI reconoció recientemente que los sistemas de inteligencia artificial generativa todavía presentan vulnerabilidades difíciles de eliminar por completo. Entre ellas aparecen las llamadas “inyecciones de instrucciones”, una técnica que permite alterar el comportamiento de los asistentes virtuales mediante comandos ocultos en correos electrónicos o sitios web.
Según explicó la compañía, el riesgo aumenta con los sistemas que operan de manera más autónoma y tienen acceso a información sensible de los usuarios. En esos casos, una acción maliciosa podría modificar respuestas o ejecutar tareas sin que la persona lo detecte de inmediato.
En la misma línea, el Centro Nacional de Ciberseguridad del Reino Unido advirtió que algunas vulnerabilidades de la IA probablemente no puedan erradicarse totalmente. Ante este panorama, recomendó enfocar las estrategias en reducir el impacto de los ataques antes que en intentar eliminarlos por completo.