La disputa entre Unión y Racing sumó un nuevo episodio luego de las fuertes declaraciones de Luis Spahn, quien apuntó directamente contra Diego Milito y la dirigencia de la Academia. Desde Avellaneda no tardaron en reaccionar: rechazaron las acusaciones y sostienen que no existe ningún incumplimiento.
Racing fija postura y baja el tono público
Si bien no hubo declaraciones oficiales de alto perfil, puertas adentro en Racing consideran que las palabras de Spahn “no se corresponden con la realidad”. La dirigencia entiende que las operaciones cuestionadas —las ventas de Juan Ignacio Nardoni y Adrián Balboa— se realizaron conforme a lo acordado.
Incluso remarcan que representantes legales de Unión revisaron la documentación en la sede de Avellaneda sin presentar objeciones en ese momento. Para la Academia, el proceso administrativo sigue su curso normal.
El trasfondo: dos transferencias bajo la lupa
El conflicto tiene dos ejes claros. Por un lado, la venta de Nardoni al Gremio, donde Unión reclama el 30% del pase. Por otro, la transferencia de Balboa al fútbol ruso, en la que el club santafesino exige el pago del porcentaje que le corresponde.
Desde Santa Fe aseguran que los montos no impactaron en sus cuentas y por eso avanzaron con un reclamo formal ante la AFA. Racing, en cambio, sostiene que no hay deuda y que solo restan cuestiones administrativas para completar los pagos.
Spahn, Milito y un cruce que escaló
Las declaraciones de Spahn, en las que habló de “maniobras” y deslizó que Racing “se está quedando con dinero ajeno”, generaron fuerte malestar. En Avellaneda consideran desmedido el tono y buscan no escalar el conflicto en los medios, aunque internamente rechazan cada una de las acusaciones.
El nombre de Diego Milito quedó en el centro de la escena, lo que elevó aún más la temperatura de un conflicto que ya venía latente.
Un final abierto en AFA
Con el reclamo ya presentado en la casa madre del fútbol argentino, el caso podría terminar en la Cámara de Disputas. Allí se definirá si Racing debe abonar los montos reclamados o si, como sostienen en Avellaneda, todo se encuentra en regla.
Mientras tanto, la relación entre ambos clubes atraviesa uno de sus momentos más tensos. Y lo que comenzó como una diferencia económica hoy ya se transformó en un conflicto institucional de alto voltaje.