El 4 de mayo de 1982, Luis cumplía años a bordo del ARA Piedrabuena, el destructor que lo rescató de las aguas heladas del Atlántico Sur. "Ese día creo tener solo una imagen durmiendo; sinceramente, no recuerdo mucho de esa parte porque son situaciones que uno niega", relató el sobreviviente oriundo de Videla.
Borgonovo recordó que la tarde anterior al hundimiento habían comenzado con "zafarrancho de combate antiaéreo". La oficialidad les indicaba que llegarían a Malvinas para evitar el desembarco de la flota británica. Sin embargo, el 2 de mayo, tras haber salido de la zona de exclusión, el barco retomó la actividad normal.
"A las 4 de la tarde se produjo el ataque de los torpedos. Primero pensamos que habíamos chocado", explicó. Tras el impacto del segundo torpedo en la proa, a escasos metros de su posición, comenzó la evacuación. "Para nosotros se hundió la casa. En Malvinas había tierra, pero a nosotros se nos terminó el mundo; nos quedó solamente esa balcita en un mar helado e imposible".
25 horas en una balsa
Luis pasó más de un día en una balsa pequeña junto a otros ocho compañeros. "Fue una noche muy fiera, de tormenta, lluvia y olas grandes que caían arriba de la balsa. Teníamos diez centímetros de agua adentro y había que sacarla constantemente mientras moríamos de frío".
De los nueve integrantes de aquella balsa, solo uno falleció años después por causas naturales. "Somos hermanos; todavía hoy tengo contacto con Juan Carlos de La Pampa y con compañeros de Salta o San Juan. Éramos gente de todo el país".
El reconocimiento tardío
El veterano destacó el cambio en la percepción de la sociedad argentina respecto a los excombatientes. "Durante mucho tiempo nos escondieron, pero hoy el pueblo tiene otra mirada".
Recordó con emoción lo vivido recientemente en la costanera santafesina: "Ayer venía un chico con una flor y la mamá le decía: 'Ellos son veteranos'. La juventud empieza a entender qué fue lo que pasó y qué hicimos".
Para Borgonovo, mantener viva la memoria es un compromiso con la historia y con los 323 compañeros que perdieron la vida en el hundimiento. "Agradezco que sea así, porque uno tiene una historia rica para contar y para que en un futuro esto no se repita".
