El termómetro del Brigadier López empieza a subir otra vez. En la antesala de un partido que puede marcar el rumbo, Colón recibió una noticia que no entra en una planilla táctica, pero pesa igual o más: habrá elementos musicales en la cabecera norte.
Después de días de restricciones que le quitaron color a uno de los rincones más calientes del estadio, el Ministerio de Seguridad dio marcha atrás parcialmente. La dirigencia empujó y consiguió un permiso clave: regresan los instrumentos de percusión. No así las banderas, que seguirán guardadas. Una concesión a medias, pero suficiente para cambiar el clima.
Mientras tanto, Ezequiel Medrán afina detalles para el cruce del domingo, a las 19, con arbitraje de Álvaro Carranza y transmisión de LT10 AM 1020 y FM "X" 103.5, ante Godoy Cruz. La caída ante Morón dejó marcas y obliga a una respuesta inmediata. El equipo necesita reencontrarse con su mejor versión para no ceder terreno en la cima de la zona A. No es un dato menor: en Santa Fe, el aliento juega.
Cuando la tribuna norte late, Colón se transforma. Sin banderas, es cierto, pero con ritmo, con golpe, con ese eco que baja y empuja. El domingo no será un partido más. Será una prueba de carácter. Y esta vez, con un poco más de ruido a favor.