El Chelsea decidió cortar el ciclo de Liam Rosenior como director técnico tras una seguidilla de resultados que dejó al equipo fuera de eje en el tramo decisivo de la temporada.
La determinación llegó después de cinco derrotas consecutivas en la Premier League sin convertir goles, una racha inédita para el club en más de un siglo.
Rosenior, de 41 años, había asumido en enero con un contrato a largo plazo hasta 2032, en reemplazo del italiano Enzo Maresca, y su arranque había generado expectativas, con cuatro triunfos al hilo, pero el equipo se desmoronó con el correr de las semanas: en los últimos nueve partidos de liga apenas sumó cinco puntos y cayó hasta el séptimo puesto, quedando a siete unidades de la zona de clasificación a la Champions League.
El golpe final fue la dura caída por 3 a 0 ante Brighton, que profundizó una crisis futbolística y anímica. A eso se suma la eliminación en los octavos de final de la Champions frente a Paris Saint-Germain, con un contundente 8 a 2 en el global, y la caída ante Arsenal en las semifinales de la Copa de la Liga.
En este contexto, la dirigencia optó por un cambio inmediato pensando en lo que queda en juego y confirmó que Calum McFarlane se hará cargo del equipo de manera interina hasta el final de la temporada.
McFarlane tendrá como primer desafío la semifinal de la FA Cup frente al Leeds United, una de las últimas oportunidades de pelear por un título.