El director del Instituto Municipal de Salud Animal (IMUSA), Pablo Ortíz, brindó detalles sobre la puesta en marcha de “Huellas”, el nuevo plan municipal destinado al registro e identificación de mascotas. El programa pone el foco en la prevención y la educación de los tutores, especialmente de aquellos animales considerados "potencialmente peligrosos".
“Buscamos un ordenamiento de la población canina. Cuando hay un niño mordido, ya se llegó tarde. Con este programa tratamos de educar: el perro no muerde porque sí, siempre da señales previas”, explicó Ortíz.
Una de las novedades del programa es el cambio de paradigma en el lenguaje técnico. Ortíz señaló que actualmente se habla de "individuos" y no de "razas" para evitar estigmatizaciones. “Cualquier animal puede generar daño de acuerdo a su comportamiento y al entorno en el que vive”, afirmó el funcionario.
El proceso de registro bajo el programa “Huellas” consta de tres pilares fundamentales:
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Capacitación obligatoria: Los tutores deben asistir a una charla presencial dictada por especialistas en conducta animal.
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Identificación mediante chip: Tras la capacitación, se procede a la colocación de un microchip que vincula legalmente al animal con su responsable.
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Compromiso ciudadano: Los propietarios asumen la responsabilidad sobre la salud, el bienestar y la conducta del animal en la vía pública (uso de correa, bozal y cumplimiento de ordenanzas).
Una estadística que preocupa
La urgencia del programa se respalda en cifras alarmantes: Santa Fe registra un promedio de 200 niños atendidos anualmente en el hospital de niños por mordeduras. “Esa estadística es un golpe al hígado. Me duele porque cuando el niño ingresa al hospital, ya fracasamos como sociedad”, manifestó el director del IMUSA.
Además, Ortíz advirtió que los ataques son la principal causa de muerte de perros adultos, debido a que muchos dueños optan por la eutanasia tras un incidente violento.
Si bien por el momento la adhesión al programa es voluntaria, el IMUSA trabaja en conjunto con la diputada Ximena García en un proyecto de ley para que la colocación del chip sea obligatoria en todos los animales que superen los 15 kilogramos.
“Aspiramos a que todos los animales de la ciudad estén registrados. Es una forma de madurar como sociedad. En Europa, desde el perro más chico al más grande está chipeado, y ese es el horizonte hacia el que queremos ir”, concluyó Ortíz.
Los interesados en participar pueden inscribirse a través de la página web de la Municipalidad de Santa Fe, donde deberán cargarse como tutores para ser convocados a las charlas bimestrales.
