Salud - en el mundo

Lunes 30 de Marzo de 2026 - 10:58 hs

El riesgo silencioso: por qué el corazón es la principal causa de muerte

El cardiólogo santafesino Julio Panza analizó el impacto de las enfermedades cardiovasculares y remarcó la importancia de la prevención. También se refirió a los avances tecnológicos y los desafíos de las nuevas generaciones de médicos.

La presencia del reconocido cardiólogo Julio Panza en la ciudad se dio en el marco de una jornada de extensión para estudiantes de la Facultad de Ciencias Médicas (UNL), donde compartió su experiencia de más de cuatro décadas de trayectoria en los Estados Unidos.

El especialista, con pasado en centros de salud de Washington y Nueva York, participó de la actividad “Más allá del guardapolvo: memorias de un viaje al corazón de la investigación”, un espacio que buscó acercar a los futuros profesionales a la práctica y a los desafíos actuales del sistema sanitario.

Un problema sin distinción de género

En diálogo con LT10, Panza puso el foco en uno de los principales problemas sanitarios globales: “Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en el mundo”, afirmó. Asimismo, aclaró que este escenario ya no distingue géneros: “Se creía que era una enfermedad fundamentalmente de hombres, pero hoy se sabe que es la causa número uno de muerte también en la mujer”.

Al explicar el origen de estas patologías, detalló que la cardiopatía isquémica se produce como consecuencia de un problema en las arterias coronarias y advirtió que el proceso comienza mucho antes de lo que se cree: “Se tapan fundamentalmente por el desarrollo de placas de colesterol que se inician a una edad muy temprana”.

Prevención y factores de riesgo

En ese sentido, remarcó la importancia de actuar sobre los factores modificables. “Los cinco grandes son el tabaquismo, la diabetes, el colesterol elevado, la presión alta y la obesidad”, enumeró, y agregó que existe un sexto componente, la genética, que lógicamente no es modificable.

Sobre los síntomas, fue tajante: “Lamentablemente, cuando los síntomas aparecen, ya es tarde”. Por ello, insistió en iniciar los controles preventivos a edades tempranas, idealmente antes de los 40 años.

Respecto a los tratamientos, el especialista buscó llevar tranquilidad sobre el uso de fármacos: “Las estatinas son drogas muy seguras; no hay que tenerles miedo. A lo que hay que tenerle miedo es al colesterol”. Además, aclaró que el ejercicio físico, aunque vital, tiene límites: “No baja mucho el colesterol, a menos que uno sea un atleta olímpico”.

Tecnología y el futuro de la medicina

Panza también se refirió al cambio de paradigma que trajo el nuevo siglo. “En las últimas dos décadas, la cardiología ha avanzado más por la tecnología que por la farmacología”, explicó. Sin embargo, advirtió sobre las limitaciones en Argentina: “El problema más importante es el acceso. Hay tecnología de primer nivel, pero no de forma masiva”.

En relación al sistema de salud, comparó la realidad local con su experiencia en el exterior: “La salud es cara porque los nuevos desarrollos tecnológicos lo son”. No obstante, vinculó esta inversión con el aumento de la longevidad: “Un bebé nacido en el siglo XXI tiene una expectativa de vida de 105 años”.

Finalmente, abordó el impacto de la inteligencia artificial (IA) y la telemedicina. Si bien destacó que para lugares remotos es un instrumento esencial, se mostró cauteloso: “En este 2026 todavía no sabemos qué va a ocurrir de acá a 10 o 20 años con respecto a la IA”.

Sobre la formación profesional, dejó una reflexión para los estudiantes: “Uno no trabaja de médico, sino que uno es médico”. No obstante, advirtió sobre la situación del sistema educativo local: “El ingreso es demasiado irrestricto y eso genera un exceso de profesionales que, paradójicamente, devalúa la profesión”.

Fuente: LT10