El rechazo a un eventual indulto a militares condenados por crímenes de la última dictadura es una postura mayoritaria entre los jóvenes. Así lo revela una encuesta realizada por Amnistía Internacional junto a la consultora Dynamis, en la antesala de un nuevo aniversario del golpe de Estado de 1976.
El estudio, basado en más de 600 casos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), muestra que el 75 % de los jóvenes está en desacuerdo con cualquier intento de retroceder en materia de justicia por delitos de lesa humanidad. El dato cobra relevancia en un contexto donde el debate sobre memoria y derechos humanos vuelve a instalarse en la agenda pública.
Además del rechazo a los indultos, el relevamiento refleja que las juventudes mantienen una valoración positiva de la democracia, aunque con matices. Casi la mitad de los encuestados manifiesta insatisfacción con su funcionamiento actual en la Argentina, lo que evidencia una tensión entre el respaldo al sistema y las críticas a su desempeño.
En ese sentido, el 57 % considera fundamental poder votar y expresarse libremente incluso en contextos de inseguridad, mientras que el 48 % sostiene esa postura aun cuando no haya crecimiento económico. En contrapartida, un 39 % estaría dispuesto a resignar libertades a cambio de mejoras económicas y un 30 % lo haría en busca de mayor seguridad.
El informe también destaca el nivel de conocimiento sobre la dictadura. Más de tres cuartos de los jóvenes identifican correctamente qué se conmemora el 24 de marzo y comprenden los hechos ocurridos durante ese período. La escuela aparece como el principal espacio de formación en esta temática, seguida por el ámbito familiar.
A su vez, el 54 % expresó preocupación ante la posibilidad de que hechos similares puedan repetirse en el futuro, con una mayor inquietud entre las mujeres. En línea con esto, la mayoría considera importante mantener la conmemoración del 24 de marzo, aunque surgen diferencias respecto al rol del Estado en la organización de las actividades.
Desde Amnistía Internacional remarcaron que estos resultados reflejan un compromiso sostenido con los valores de memoria, verdad y justicia, incluso entre generaciones que no vivieron el terrorismo de Estado. En la Argentina, el proceso judicial por delitos de lesa humanidad es considerado un modelo a nivel internacional: desde 2006, más de 1200 personas fueron condenadas.
En la víspera de una nueva jornada de movilización, el informe evidencia que, a medio siglo del golpe, el debate sigue vigente y encuentra en las nuevas generaciones una posición firme frente a cualquier intento de retroceso en materia de derechos humanos.