Rosario Central derrotó este sábado por 2-1 a Banfield por el Apertura 2026, en un partido que parecía complicarse tras el tanto de Mauro Méndez a los 35 minutos del primer tiempo, pero que terminó resolviendo gracias a la jerarquía de Ángel Di María, quien arrancó en el banco y fue determinante en la remontada.
El equipo rosarino había sido superior en el desarrollo, pero no encontraba claridad para quebrar a un Banfield ordenado. De hecho, Central cerró la noche con 74,1 por ciento de posesión, 21 remates y 6 tiros al arco, contra apenas 7 intentos y 2 disparos al arco del conjunto del sur bonaerense.
El quiebre llegó en el complemento. Con el partido 0-1, Di María ingresó desde el banco y le cambió la cara al ataque de Central. A los 63 minutos, un centro suyo generó el gol en contra de Santiago López García para el 1-1, y ya en el tramo final volvió a desnivelar con otro envío preciso que encontró la cabeza de Jaminton Campaz, autor del 2-1 a los 83.
La actuación del campeón del mundo fue tan influyente como contundente: en pocos minutos, participó de manera directa en los dos goles del Canalla, aceleró cada ataque y le dio al equipo de Jorge Almirón el salto de calidad que le había faltado en la primera parte. Incluso, a los 75 minutos, metió además un gran pase para Pol Fernández en otra acción de riesgo que no pudo terminar Alejo Véliz.
Di María había sido preservado de entrada por una sobrecarga en el aductor izquierdo, pero su ingreso terminó siendo la gran noticia de la noche en Arroyito: volvió, jugó un rato y fue decisivo para que Rosario Central festejara otra vez en su casa con una remontada de peso.