Los trabajadores y entidades del sector de discapacidad llevan adelante este viernes 13 de marzo un paro nacional de 24 horas, con un alto impacto en la provincia de Santa Fe. La jornada de protesta, impulsada a nivel federal por el Foro Permanente para la Promoción y la Defensa de los Derechos de las Personas con Discapacidad, cuenta en la región con el respaldo de la Unión de Entidades de y para Personas con Discapacidad de Santa Fe (Uendisfé).
En diálogo con LT10, Mercedes Operto, coordinadora de la institución "Hominem", describió el escenario como desolador: "Es una tristeza y una situación crítica porque lo que empezamos en junio del año pasado lo venimos sosteniendo. Sentimos que la Ley de Emergencia es una burla; van buscando formas para que no se cumpla y destruir el marco de prestaciones básicas".
Corte en la cadena de pagos
La referente detalló que, aunque la normativa avanza formalmente, en la práctica el financiamiento se ha interrumpido. Según Operto, durante el mes de febrero no se recibieron transferencias de los organismos nacionales PAMI e Incluir Salud, situación a la que ahora se sumó la obra social provincial Iapos.
"Habíamos logrado equiparar al arancel nacional, que ya tiene un 40 % de atraso, pero es una trampa del sistema", denunció la coordinadora. Explicó que los aumentos se facturan mediante anexos que no se liquidan a término: "Recién la semana pasada cobramos una parte de noviembre de 2025. Todo ese anexo nos lo deben desde junio; en realidad, el aumento es una mentira".
Impacto en las instituciones y hogares
La crisis financiera ha llevado a las instituciones a una situación de asfixia. Operto señaló que muchas comisiones directivas han debido tomar préstamos bancarios para afrontar sueldos y aportes ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). "Nosotros tenemos una deuda hasta el 2030, aproximadamente. Nos sostenemos por el aporte de la gente, pero el desgaste es cotidiano", lamentó.
El paro afecta principalmente a los centros de día, servicios de inclusión educativa y centros de asistencia terapéutica. Sin embargo, en los hogares la situación es diferente: "No podemos parar; en Hominem tenemos 18 personas residentes que requieren atención constante", aclaró. Finalmente, advirtió que los transportistas del sector también atraviesan una realidad límite, con atrasos en los pagos que datan de julio del año pasado.