A pesar de las tareas de limpieza que realiza el municipio en la zona, la desaprensión de particulares que arrojan residuos en la vía pública y la presencia de asentamientos irregulares generan malestar en el noroeste de la ciudad de Santa Fe.
Vecinos de barrio Scarafía manifestaron su preocupación por el estado de abandono de los terrenos baldíos y la proliferación de microbasurales, especialmente en el acceso por calle Padre Genesio. Durante una recorrida del móvil de LT10 y el multimedio de la Universidad, se pudo constatar cómo vehículos particulares arrojan basura a plena luz del día, incluso ante la presencia de testigos.
"Logramos que se hiciera un arreglo en la calle principal, pero la gente ahora tiene miedo de pasar", relató una vecina en referencia al sector de las vías y pasaje Santa Fe. Los residentes señalan que un asentamiento instalado hace más de un año en la zona ha incrementado la sensación de inseguridad. "La policía ha venido muchas veces a sacarlos, pero al día siguiente están de vuelta", agregaron.
Basurales recurrentes y desaprensión
La problemática de la basura es constante. Si bien existen cuadrillas municipales trabajando en las inmediaciones de la plaza del barrio, los vecinos aseguran que el esfuerzo es insuficiente. "Vienen cada tanto, juntan todo, pero a los dos o tres días ya está igual porque viene gente de otros barrios a tirar", explicaron.
Incluso, durante la cobertura periodística, se filmó a un automovilista dejando residuos de gran porte sobre el ripiado nuevo. "Hay una desaprensión total. Tiran escombros, electrodomésticos y restos de poda en la puerta de las casas de los vecinos. Uno no se anima a decirles nada por miedo a cómo puedan reaccionar", señalaron los residentes.
Inseguridad y falta de servicios
A la acumulación de residuos se suma la falta de iluminación y mantenimiento en las calles internas. "Este sector parece no existir en el mapa de la Municipalidad; no han traído piedra ni ha pasado la máquina", reclamaron.
En cuanto a la seguridad, relataron episodios recientes de violencia, como el robo a un joven que circulaba con su madre hace dos noches. Aunque se observa patrullaje de la Policía de Acción Táctica (PAT), los vecinos insisten en que la oscuridad y los pastizales altos en los campos abandonados facilitan el accionar delictivo y el descarte de basura en una de las entradas principales al barrio desde la avenida Blas Parera.