A dos años del homicidio del arbolito "Pelusa" Farías, el caso se encamina a ser resuelto en un juicio por jurados.
Así lo confirmó a LT10, Martin Risso Patrón, abogado querellante que representa a la familia de la víctima, en relación al asesinato ocurrido el 21 de febrero de 2024 en un local de la peatonal.
El hecho ocurrió el 21 de febrero de 2024 en un local comercial de la peatonal de Santa Fe. Según relató el letrado, Farías era una persona "muy querida" que trabajó toda su vida en la zona, comenzando desde muy abajo como lustrabotas y limpiador de vidrieras, hasta establecerse en el cambio informal de divisas para solventar a su familia.
"Pelusa" fue ultimado en el depósito de una casa de ropa, donde su cuerpo permaneció oculto durante tres días en medio de un intenso calor de febrero. El principal sospechoso, un joven de 22 años, se encuentra actualmente en prisión preventiva, cuya prórroga se trató en una audiencia reciente.
Para Risso Patrón, no hay dudas de que el asesinato fue planeado y ejecutado con alevosía. La causa está caratulada como homicidio criminis causa, lo que implica que el victimario mató para ocultar otro delito (el robo) y lograr su impunidad.
"Era imposible que esta persona no fuera identificada con la cantidad de cámaras", explicó el abogado, argumentando que el atacante —quien frecuentaba el local a diario— decidió terminar con la vida de Farías porque sabía que sería reconocido inmediatamente. Según la querella, el acusado llevó a la víctima a un lugar donde no podía pedir auxilio para atacarlo en un "acto totalmente cobarde".
Tanto la fiscalía como la querella adelantaron que solicitarán la pena máxima (prisión perpetua) dada la gravedad y la premeditación del hecho.
Con la confirmación del juicio por jurados, serán los propios vecinos de la ciudad quienes tendrán la responsabilidad de juzgar al imputado y determinar su culpabilidad en este caso que marcó la crónica policial santafesina.