La segunda quincena de enero dejó un balance desigual para los complejos de cabañas y prestadores turísticos de Santa Fe, un dato clave para un sector que depende casi exclusivamente de la temporada alta para sostener el resto del año. Aunque las postales de ríos y destinos colmados se repiten los sábados y domingos, la realidad cambia drásticamente al comenzar la semana.
Sobre esta situación, Guillermo Kees Scotta, secretario de la Cámara de Cabañeros y Prestadores de Servicios Turísticos de la provincia (Cabasetur), dialogó con LT10.com.ar. El dirigente brindó un panorama basado en la información recabada entre socios de tres corredores clave: la ruta provincial 1, la ruta nacional 11 y el eje del río Carcarañá.
“Podemos hablar de una temporada muy dispar”, resumió Kees Scotta. Según explicó, los números muestran picos altos concentrados en pocos días: “En la mayoría de los casos se dieron ocupaciones irregulares; los fines de semana algunos reportaban entre el 70 % y el 100 %, pero los días de semana la actividad cae abruptamente, en muchísimos casos, a cero”. Este escenario complejiza la sostenibilidad de los emprendimientos, más allá de las imágenes de éxito que suelen circular.
Expectativas para febrero Con la mirada puesta en lo que viene, el referente de Cabasetur sostuvo que febrero aparece como una oportunidad para extender la temporada. “Carnavales es una fecha muy importante que tracciona a muchos turistas, no solo de Santa Fe sino de otras provincias”, explicó.
Esta expectativa es la que impulsa promociones agresivas para los días de menor demanda. “Seguimos haciendo descuentos muy importantes los días de semana e inclusive regalamos una noche si se reserva el fin de semana”, remarcó.
Por último, el dirigente puso el acento en la formalidad del sector. “Bregamos por un turismo seguro. Quienes estamos dentro de la cámara somos prestadores inscriptos, al día impositivamente y con empleados en regla”, destacó al justificar la importancia de que el público consulte en establecimientos habilitados.
Desde el sector advierten que los números oficiales suelen medir solo el movimiento de los fines de semana, mientras que el promedio real de los 31 días de enero es mucho más bajo. No obstante, apuestan a que el resto de la temporada logre equilibrar la balanza durante los días hábiles.