Argentina ha registrado un aumento de 0,5 puntos en la tasa de mortalidad infantil, lo que marca la primera subida desde 2002. Este incremento ha sido más pronunciado en provincias como Corrientes, Chaco y La Rioja.
Según el informe de Estadísticas Viales del Ministerio de Salud, al que tuvo acceso el medio Chequeado, el índice de mortalidad infantil se incrementó de 8 a 8,5 cada 1.000 nacidos vivos entre 2023 y 2024. En este período, se registraron 3.513 fallecimientos de bebés menores de un año.
Corrientes se posiciona como la provincia con la tasa más alta, reportando 14 decesos confirmados. Por su parte, Chaco presenta una tasa de 11,8, y La Rioja muestra 11,7. Otras provincias como Formosa y Santiago del Estero también han reportado cifras preocupantes, con un total de 10,7 muertes infantiles.
En contraste, la Ciudad de Buenos Aires presenta la tasa más baja, con 4,9 óbitos por cada 1.000 nacidos vivos. En el territorio bonaerense se registraron 1.236 fallecimientos, seguidos por Santa Fe con 275 y Córdoba con 231.
Este incremento en la mortalidad infantil es preocupante, dado que los únicos años anteriores en los que se registraron aumentos fueron de 2001 a 2002, de 2006 a 2007, de 2021 a 2022 y ahora de 2023 a 2024. Desde el año 2000, la tasa había mostrado una tendencia a la baja, partiendo de un índice de 16,6.