Una familia denunció que la Municipalidad de Santa Fe intenta desalojarla de la vivienda que habita en San Martín al 3600, en inmediaciones del Paseo de la Cordialidad, un espacio puesto en valor el año pasado en la zona de 25 de Mayo y Boulevard. Se trata de una casilla ubicada en terrenos pertenecientes a Ferrocarriles del Estado, donde actualmente viven una pareja y dos menores de edad.
El conflicto se desató cuando la familia comenzó a realizar obras en el lugar. Según relataron, personal municipal se presentó, tapó los cimientos ya construidos y los intimó a retirarse en un plazo de 24 horas, advirtiéndoles además que los materiales podían ser retirados del lugar. La situación generó tensión y preocupación, sobre todo por la presencia de niños pequeños en la vivienda.
Alfredo, quien vive allí junto a su esposa y sus hijos, explicó al móvil de LT10 que el terreno fue adquirido de buena fe a una mujer que residió en el lugar durante más de tres décadas. «Vinieron a desalojarme directamente sin ninguna notificación previa, sin nada, sin ninguna orden judicial. Taparon todo lo que se había hecho y me dieron 24 horas para que retire los palets porque, si no, ellos se los llevaban», sostuvo.
El hombre detalló que la anterior ocupante era Viviana Agustini, esposa de un trabajador ferroviario. «El marido era ferroviario, entonces le cedieron el terreno. Cuando él fallece queda ella y vivió 35 años acá, hasta hace cuatro meses», relató. Agregó que la mujer decidió irse por los problemas de inseguridad en la zona: «Se metían drogadictos, ladrones, era un desastre, no se podía vivir».
Según Alfredo, la operación se realizó mediante un boleto de compraventa y con asesoramiento legal. «Hicimos un boleto de compraventa como corresponde, se puso el domicilio a mis hijos y a mi mujer acá, se pidió la luz, todos los pasos previos porque me cede posesión y derecho», explicó, y remarcó que ya estaban en condiciones de iniciar un juicio de usucapión.
En ese sentido, cuestionó la intervención municipal y la supuesta cesión del predio al municipio en 2019. «Si realmente se lo cedieron en 2019, ¿por qué no la retiraron a Viviana Agustini y por qué me retiran a mí?», se preguntó, y sostuvo: «Para mí está fraguado ese papel».
El momento del procedimiento fue especialmente angustiante para la familia. «Está mi mujer, un nene de un año y medio y otro de seis. Golpeaban como si fuese un allanamiento, me despertaron los chicos, yo no sabía qué pasaba», contó Alfredo, quien aseguró que no recibió documentación formal y que solo le permitieron sacar fotos de los papeles exhibidos.
Por lo pronto, indicó que buscará frenar el desalojo por vía legal. «Ahora voy a localizar al abogado para ver qué me dice, presentar un recurso de amparo o algo para saber cómo seguir», señaló. Mientras tanto, la familia permanece en el lugar a la espera de una respuesta oficial, en un conflicto que sigue abierto y genera preocupación en el barrio.