El barrio Nueva Esperanza padece desde hace semanas una ola de hechos delictivos que mantiene en vilo a los vecinos día y noche. Tan es así que ellos mismos contrataron a un sereno para cuidar de la zona, pero fue amenazado y decidió dejar el trabajo.
Los delitos suceden particularmente en inmediaciones a calle Piedrabuena y pasaje 38,5.
A través del móvil de LT10, Lucas, vecino del barrio, aseguró que se sienten "muy desprotegidos y abandonados". Según explicó, "los hechos ocurren en las casas, en las paradas de colectivos...no hay patrullaje, es una zona liberada. Los delincuentes manejan el barrio a su manera".
En este sentido, manifestó que los vecinos "están presos en sus propias casas. Hay miedo constante de que nos entren a robar. Las calles y las plazas, además, tienen yuyales altos y no hay limpieza. Pedimos que nos ayuden".
Finalmente, Lucas pidió a las autoridades que "no se olviden de la zona norte. Falta iluminación, mantenimiento, muchas cosas...".