El ingeniero y docente José Stella, especialista en políticas energéticas, explicó los alcances del nuevo esquema de subsidios a la energía que impulsa el Gobierno Nacional y que comenzará a reflejarse en las facturas a partir de febrero. Se trata de un sistema más simple, pero también más restrictivo, que elimina la segmentación por niveles y avanza hacia una asistencia focalizada solo en los hogares que cumplan determinados criterios socioeconómicos.
Según detalló Stella, la nueva política depende del Ministerio de Economía de la Nación y contempla "con buen criterio técnico" las distintas zonas bioclimáticas del país. En ese marco, la provincia de Santa Fe resulta parcialmente beneficiada por su diversidad climática, ya que confluyen zonas templadas, cálidas y muy cálidas, especialmente en el centro del país.
Energía eléctrica
En el caso de la energía eléctrica, la resolución establece bloques de consumo subsidiado según la región y la época del año. Para los departamentos del norte santafesino, como 9 de Julio, General Obligado y Vera, se fija un bloque de hasta 550 kilovatios hora mensuales que se pagarán con un subsidio del 50 por ciento. Sin embargo, este beneficio tendrá un alcance limitado, ya que regirá únicamente en febrero, dado que la norma entra en vigencia el 1 de ese mes y no se aplicó sobre los cuadros tarifarios de enero.
En la zona centro de la provincia, considerada cálida, el bloque subsidiado será de 370 kilovatios hora mensuales; mientras que en el sur, definido como zona templada-cálida, el tope será de 300 kilovatios hora. Finalizado febrero, en los meses templados de marzo y abril, el consumo subsidiado cae de manera uniforme a 150 kilovatios hora para toda la provincia, sin distinción de zonas.
Durante el invierno, entre mayo y agosto, el bloque subsidiado para electricidad volverá a incrementarse a 300 kilovatios hora mensuales al 50 por ciento. En septiembre, octubre y noviembre regresará el esquema de 150 kilovatios hora. Stella aclaró que estos subsidios se aplican sobre el precio mayorista de la energía, denominado precio estacional estabilizado, que luego es tomado por la Empresa Provincial de la Energía (EPE) para armar el cuadro tarifario final, sumando los costos de distribución.
Cambios en los niveles
Uno de los cambios centrales del nuevo sistema es que ya no habrá niveles N1, N2 o N3. A partir de ahora, los usuarios estarán directamente dentro o fuera del subsidio. El criterio principal será el ingreso del grupo familiar, que no deberá superar las tres canastas básicas totales. Esto implica que muchos hogares que antes estaban incluidos, especialmente los de ingresos medios, perderán el beneficio.
En cuanto al impacto en las facturas, Stella señaló que no necesariamente se verá una rebaja generalizada. De hecho, los cuadros tarifarios de enero ya muestran aumentos promedio de entre el 3,5 y el 4 por ciento para todos los niveles. La diferencia positiva para algunos usuarios se dará solo durante febrero, y exclusivamente en los bloques subsidiados según la zona.
Respecto a los trámites, quienes ya estaban inscriptos en el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE) no deberán realizar ninguna gestión adicional. Sus datos migran automáticamente al nuevo Registro de Subsidios Energéticos Focalizados. Esto puede verificarse en la factura, donde figura la letra N con un número. En caso de dudas, la Defensoría del Pueblo brinda asistencia presencial en sus delegaciones.
Subsidios al gas
En el caso del gas natural por redes, el subsidio se concentrará únicamente en los meses de mayor consumo, es decir, de mayo a agosto. El resto del año, el servicio se abonará a precio pleno, aunque tanto en gas como en electricidad habrá un descuento adicional del 25 por ciento que se irá reduciendo progresivamente hasta diciembre de 2026.
Un punto clave es el de las garrafas, especialmente relevante en Santa Fe, donde cerca de la mitad de los hogares no cuenta con gas por redes. Allí se reemplaza el antiguo Plan Hogar por un esquema de transferencia monetaria directa. Los beneficiarios deberán inscribirse obligatoriamente para recibir el equivalente al 50 por ciento del valor de una garrafa de 10 kilos en los meses no invernales y una garrafa completa por mes durante el invierno. El trámite se realiza a través del sitio oficial argentina.gob.ar/subsidios.
Contexto macroeconómico
Finalmente, Stella enmarcó estos cambios dentro de una política sostenida de reducción del gasto en subsidios energéticos. Recordó que el Estado pasó de subsidiar unos 5350 millones de dólares en electricidad en 2023 a un estimado de 3300 millones en 2025, y que el objetivo es ahorrar cerca de 1000 millones de dólares adicionales por año, reduciendo el peso de los subsidios del 0,65 al 0,50 por ciento del PBI.
"El concepto que está detrás de todo esto es el de pobreza energética", explicó el especialista, al señalar que se considera vulnerable a un hogar que destina más del 10 por ciento de sus ingresos al pago de la energía. En ese sentido, sostuvo que el nuevo esquema busca corregir abusos del pasado y focalizar la ayuda en quienes realmente la necesitan, aunque advirtió que el desafío será compatibilizar la quita de subsidios con el aumento del costo de vida.
José Stella concluyó que el proceso continuará y que, frente a la pérdida de subsidios, será cada vez más importante el uso eficiente de la energía y la adopción de hábitos responsables para reducir el impacto en las facturas.