El gobierno de Chile confirmó este domingo que hay al menos 16 muertos y más de 50 mil evacuados tras los graves incendios producidos en el sur del país. Según comunicarion, los bomberos se encuentran combatiendo 14 focos en las regiones de Ñuble y Biobío. “Estamos enfrentando un cuadro complejo”, alertaron desde el Ejecutivo.
“Además del fallecido del día de ayer, tenemos 15 fallecidos en lo que va el transcurso de esta mañana, específicamente estos en la región del Biobío”, sentenció el ministro de Seguridad Pública de Chile, Luis Cordero.
Por su parte, el presidente chileno Gabriel Boric declaró estado de emergencia en esas regiones del sur. “Ante los graves incendios en curso, he decidido declarar el estado de desastre natural para las regiones de Nuble y Biobio. Todos los recursos están disponibles”, señaló.
Temperaturas extremas
En medio de un verano con altas temperaturas y fuertes vientos, la situación se volvió particularmente compleja en el sur chileno. En este sentido, el ministro del Interior, Alvaro Elizalde, advirtió que "la proyección meteorológica para las próximas horas, particularmente para la jornada de mañana, no es buena. Da cuenta de temperaturas extremas y, por tanto, de una situación que hace más complejo el combate a los incendios forestales”.
Desde el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), su directora Alicia Cebrián reforzó el mensaje y subrayó que el calor extremo, además de favorecer la expansión de los incendios, representa un riesgo directo para la salud de la población. “Hoy y mañana tendremos temperaturas extremas que son un riesgo para la salud por la exposición, pero que además generan condiciones propicias para la propagación de incendios forestales. Es un escenario complejo”, sostuvo, y solicitó a la ciudadanía mantenerse informada y evitar desplazarse hacia las zonas de emergencia para no obstaculizar el trabajo de los equipos desplegados.
Miles de evacuados
Durante la jornada se han emitido 87 mensajes del Sistema de Alerta de Emergencia (SAE), lo que ha implicado la evacuación de más de 50.000 personas. En paralelo, continúan habilitados seis albergues en Ñuble y ocho en Biobío, con más de 160 y 700 personas albergadas, respectivamente.
En este contexto, el ministro del Interior adelantó que el gobierno evalúa decretar toque de queda, especialmente en horario nocturno, como medida para limitar los desplazamientos y evitar la aparición de nuevos focos de incendio. “Este estado de excepción permite restringir ciertos derechos y libertades, y se adoptarán las medidas que sean necesarias para proteger la vida de las personas”, recalcó Elizalde.