La Liga Argentina de Básquet ofrece este martes una agenda cargada, pero en Santa Fe todas las miradas estarán puestas en el Roque Otrino, donde Colón afrontará un compromiso que excede lo meramente estadístico. Desde las 20.30, el Sabalero será local ante Rivadavia Básquet, en un choque entre dos equipos urgidos, con transmisión de Básquet Pass.
El fondo de la tabla aprieta
La realidad de Colón es incómoda y preocupante. Con un registro de 3 victorias y 10 derrotas, ocupa el último lugar de la Conferencia Norte y llega golpeado por una racha de cuatro caídas consecutivas. El equipo no encuentra regularidad, y cada presentación empieza a pesar más en la confianza y en la tabla.
El partido ante Rivadavia aparece como un punto de inflexión posible, no solo por el rival, sino porque abre una serie de tres encuentros seguidos como local, una condición que el Sabalero está obligado a transformar en puntos.
Un rival con desgaste y dudas
Rivadavia tampoco atraviesa su mejor momento. El conjunto mendocino acumula cinco derrotas en sus últimas seis presentaciones y encara en Santa Fe su sexto partido consecutivo como visitante, un dato que expone el desgaste físico y mental. Con balance de 6-8, se ubica 14°, apenas un escalón por encima de Colón.
El contexto convierte al cruce en un duelo directo por escapar del pelotón de abajo, donde perder implica quedar atrapado y ganar significa tomar aire.
Una jornada cargada en la Norte
Mientras Colón juega una carta clave, la Conferencia Norte tendrá otros partidos de alto impacto: el líder San Isidro visitará a un Barrio Parque en plena levantada, Amancay buscará sostener su lugar de privilegio ante Sportivo Suardi, y Jujuy Básquet será local frente a Comunicaciones.
Más que un partido
Para Colón no se trata solo de sumar una victoria. Se trata de recuperar sensaciones, de volver a competir con firmeza y de enviar una señal clara en casa. El Roque Otrino será el escenario de una noche que puede no definir la temporada, pero sí marcar el comienzo —o no— de una reacción necesaria.