El Lobo mendocino, ya eliminado, recibe a un Halcón que está obligado a ganar para seguir soñando con los octavos de final.
Viernes 09 de Marzo de 2012 - 11:05 hs
Una multitud de hinchas de San Lorenzo reclamó regresar a Boedo
Esa plaza que conserva en su tierra un pedazo importante de la historia argentina. Esa plaza que fue testigo de momentos de gloria y de otros tristementes recordados. Esa Plaza de Mayo, símbolo del reclamo de justicia en tiempos injustos del país, fue el escenario elegido por el hincha de San Lorenzo para que su grito multiplicado por miles retumbe en todo el territorio nacional y traspase fronteras. El reclamo para recuperar las tierras de Avenida La Plata al 1700, donde se situaba el Viejo Gasómetro, llegó en la tarde de ayer a su punto máximo cuando más de 100 mil almas, según el cálculo de los organizadores, inundaron el centro porteño embanderadas en un solo anhelo: volver a Boedo.
Por un día San Lorenzo dejó de lado sus problemas institucionales y deportivos. Por un día la preocupación de ver al equipo peleando el descenso se guardó para darle lugar a una demostración de amor hacia un club pocas veces vista. Es que no existe otro factor que pueda explicar a ciencia cierta el fenómeno popular que protagonizó ayer la gente de San Lorenzo con el objetivo de lograr que el Proyecto de Ley de Restitución Histórica se concrete (ver Los caminos legales...).
La marea azulgrana se dividió en dos partes. A las 15, los hinchas comenzaron a reunirse en la sede que el club tiene en Avenida La Plata, pegada justamente a Carrefour. Desde allí unas 15 mil personas partieron alrededor de las 17.30 en una caravana sin precedentes hacia la Plaza de Mayo. Tres kilómetros de 200 micros, autos, motos y hasta gente a pie marcharon con sus corazones envueltos en camisetas y banderas por las calles Balbastro, Garay, San Juan, 9 de Julio y Belgrano para ingresar a la plaza por Diagonal Norte y fundirse con los otros miles que ya se encontraban desde temprano frente al escenario ubicado entre la Pirámide de Mayo y el Cabildo.
Un juego de láser dibujaba el rostro del Padre Lorenzo Massa, fundador del club, en la Catedral mientras la noche ya había echado al sol y el calor empezaba a dar un poco de respiro en una plaza desbordada de cuervos. Las calles aledañas también se vieron superpobladas. Más de cien peñas de todo el país y del mundo dejaron todo para estar en este 8 de marzo que superó por lejos a las dos marchas anteriores que los hinchas de San Lorenzo habían protagonizado durante el 2011 (la primera de 20 mil personas y las segunda de 40 mil) a la Legislatura. La Plata, Luján, Tandil, Junín, Mar del Plata, Necochea, Rosario, Córdoba, Mendoza, Río Gallegos eran algunas banderas que daban fe del poder de la convocatoria. Que cruzó los límites de la Argentina con la presencia de simpatizantes que arribaron desde España, Australia, Japón, Francia, Sudáfrica, Uruguay, Chile y Paraguay, entre otros países. Hasta el actor Viggo Mortensen hizo llegar su mensaje desde Canadá: “Voy a hablar con el presidente de Carrefour”.
Los aplausos llegaron de la mano de las caras históricas como el Bambino Veira y Sergio Villar. El más ovacionado fue Bernardo Romeo, quien junto a Pablo Migliore fueron los únicos jugadores del plantel actual que se hicieron presentes.
El presidente del club, Carlos Abdo, estuvo en el acto pero, a diferencia de las otras marchas, esta vez eligió no dar su discurso para evitar exponerse a los silbidos que igual recibió cuando su figura apareció en la pantalla gigante.
Luego de la palabra de algunos legisladores comprometidos con la causa de la Vuelta a Boedo, el que tomó el micrófono fue Adolfo Res, el hombre de la Subcomisión del Hincha que se propuso hacer del sueño una realidad: “Estamos seguros que este proyecto va a salir bien porque es un proyecto social para la ciudad que, además del estadio, contempla una biblioteca pública y una escuela”.
Fue un verdadero festival familar. Con una impecable organizacón que hasta logró llenar un camión con alimentos para Cáritas. El 8M dejó en claro que ese grito de “Vamos a volver” no es un capricho; es un pedido de justicia. La Plaza de Mayo fue testigo.
Por un día San Lorenzo dejó de lado sus problemas institucionales y deportivos. Por un día la preocupación de ver al equipo peleando el descenso se guardó para darle lugar a una demostración de amor hacia un club pocas veces vista. Es que no existe otro factor que pueda explicar a ciencia cierta el fenómeno popular que protagonizó ayer la gente de San Lorenzo con el objetivo de lograr que el Proyecto de Ley de Restitución Histórica se concrete (ver Los caminos legales...).
La marea azulgrana se dividió en dos partes. A las 15, los hinchas comenzaron a reunirse en la sede que el club tiene en Avenida La Plata, pegada justamente a Carrefour. Desde allí unas 15 mil personas partieron alrededor de las 17.30 en una caravana sin precedentes hacia la Plaza de Mayo. Tres kilómetros de 200 micros, autos, motos y hasta gente a pie marcharon con sus corazones envueltos en camisetas y banderas por las calles Balbastro, Garay, San Juan, 9 de Julio y Belgrano para ingresar a la plaza por Diagonal Norte y fundirse con los otros miles que ya se encontraban desde temprano frente al escenario ubicado entre la Pirámide de Mayo y el Cabildo.
Un juego de láser dibujaba el rostro del Padre Lorenzo Massa, fundador del club, en la Catedral mientras la noche ya había echado al sol y el calor empezaba a dar un poco de respiro en una plaza desbordada de cuervos. Las calles aledañas también se vieron superpobladas. Más de cien peñas de todo el país y del mundo dejaron todo para estar en este 8 de marzo que superó por lejos a las dos marchas anteriores que los hinchas de San Lorenzo habían protagonizado durante el 2011 (la primera de 20 mil personas y las segunda de 40 mil) a la Legislatura. La Plata, Luján, Tandil, Junín, Mar del Plata, Necochea, Rosario, Córdoba, Mendoza, Río Gallegos eran algunas banderas que daban fe del poder de la convocatoria. Que cruzó los límites de la Argentina con la presencia de simpatizantes que arribaron desde España, Australia, Japón, Francia, Sudáfrica, Uruguay, Chile y Paraguay, entre otros países. Hasta el actor Viggo Mortensen hizo llegar su mensaje desde Canadá: “Voy a hablar con el presidente de Carrefour”.
Los aplausos llegaron de la mano de las caras históricas como el Bambino Veira y Sergio Villar. El más ovacionado fue Bernardo Romeo, quien junto a Pablo Migliore fueron los únicos jugadores del plantel actual que se hicieron presentes.
El presidente del club, Carlos Abdo, estuvo en el acto pero, a diferencia de las otras marchas, esta vez eligió no dar su discurso para evitar exponerse a los silbidos que igual recibió cuando su figura apareció en la pantalla gigante.
Luego de la palabra de algunos legisladores comprometidos con la causa de la Vuelta a Boedo, el que tomó el micrófono fue Adolfo Res, el hombre de la Subcomisión del Hincha que se propuso hacer del sueño una realidad: “Estamos seguros que este proyecto va a salir bien porque es un proyecto social para la ciudad que, además del estadio, contempla una biblioteca pública y una escuela”.
Fue un verdadero festival familar. Con una impecable organizacón que hasta logró llenar un camión con alimentos para Cáritas. El 8M dejó en claro que ese grito de “Vamos a volver” no es un capricho; es un pedido de justicia. La Plaza de Mayo fue testigo.
Seguí leyendo
Entre viernes y sábado se entregaron 11 notificaciones en seis departamentos de la provincia, por un resarcimiento superior a los 36 millones de pesos.
Habitualmente descartadas tras el uso, pueden convertirse en aliadas inesperadas del reciclaje doméstico
La actriz logró el mejor debut de su carrera con la secuela del clásico de moda. La película arrasó en taquilla y se posicionó entre los mayores estrenos del año.
Familiares de víctimas se concentraron en la Plaza 25 de Mayo y denunciaron falencias en el sistema judicial. Reclaman el cumplimiento efectivo de la ley y un mayor acompañamiento estatal.
El conjunto Gitano logró un triunfazo en Rosario y se metió en la pelea, mientras que el Tricolor dio el golpe ante Duendes y consiguió su primera victoria. La cuarta fecha del Top 10 empezó a marcar el pulso de un torneo cada vez más parejo.
El hecho ocurrió este domingo por la tarde en una vivienda de barrio Guadalupe Oeste. El agresor, de 54 años, fue aprehendido por la policía tras una breve persecución. La mujer fue trasladada a la Comisaría de la Mujer para recibir asistencia.
Un cruce explosivo sacudió la casa de Gran Hermano tras un cambio de estrategia. Gritos, insultos y acusaciones marcaron una discusión que dejó al descubierto la fragilidad de las alianzas.