El Banco Ciudad se transformó esta semana en el ring de las peleas políticas propias y ajenas. No sólo arden las internas dentro del macrismo para designar al nuevo directorio de la entidad, que deberá asumir en febrero próximo; el PRO y el kirchnerismo volvieron a pactar para dejar afuera de los cargos a Proyecto Sur y sus aliados.
Como ya lo hicieran en el Consejo de la Magistratura porteño, la Auditoria local y la Legislatura, el jefe de los legisladores macristas Cristian Ritondo y su par del frente para la Victoria, Juan Cabandié, llegaron a un acuerdo para descartar un proyecto que creaba una nueva silla en el directorio de la entidad bancaria, que iría para un miembro del interbloque de Proyecto Sur y del Frente Amplio Progresista (FAP). El candidato era el legislador Martín Hourest, quien amenazó con pedir una reunión con el Jefe de Gobierno Mauricio Macri si se insiste “con la estrategia de bloqueo institucional sobre el FAP”.
El jueves pasado, la Legislatura aprobó con los votos K un proyecto para reformar la Carta Orgánica del Banco Ciudad, que autoriza al Poder Ejecutivo a disponer de una parte de las utilidades de la entidad. A través de un fondo fiduciario, Mauricio Macri tendrá u$s 88 millones extra para destinar a obras con fines sociales. El despacho de comisión también proponía la ampliación del directorio. Pero una vez en el recinto, se descartó por pedido de Cabandié.
La movida fue sólo una punta de un paquete más amplio, en el que PRO y el kirchnerismo se repartieron con picardía los principales cargos en la Legislatura y el resto de los organismos.
Es que Proyecto Sur, la primera fuerza de la oposición en el Parlamento local, es una de las que más trabas ha puesto en la aprobación de las leyes macristas. Además, por ocupar ese lugar, le corresponden cargos en la grilla de autoridades de la Legislatura y en comisiones claves, que dejan afuera al kirchnerismo.
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Con la reforma de la Carta Orgánica, se puso en macha además la pelea interna por la renovación del directorio. A partir del 10 de diciembre, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, tendrá 30 días para proponer a la Legislatura los nombres de los nuevos integrantes.
Los actuales directivos son el presidente, Federico Sturzenegger; su vice, Juan Curutchet, y los cuatro vocales Sergio Beros, Marta Talotti, Mario Morando y Alejandra Caballero.
Pese a la presión de un sector del PRO, liderado por el influyente amigo de Macri, Nicolás Caputo, Sturzenegger seguiría en el puesto, junto con su segundo. Quienes se irían son los dos vocales de la fuerza: Caballero (que responde al ministro de Desarrollo Urbano; Daniel Chaín) y Morando. Para reemplazarlos se menciona al economista Carlos Melconian (ya dijo que no), al referente económico de la entidad Luciano Laspina y a la síndica Alicia de Antonís (del riñón del ministro de Hacienda Néstor Grindetti).
Caputo quería llevar a Miguel Brown, titular de la Fundación Pensar, pero su familia está relacionada con el Banco Galicia y la movida perdió peso.
En tanto, el legislador Raúl Fernández pasaría a ocupar la silla del telermanista Sergio Beros, y la albertista Tallotti dejaría la silla del FpV. Si bien se mencionó a Eduardo Epszteyn (del Frente Progresista y Popular), el lugar quedaría para un integrante de La Cámpora
Miércoles 30 de Noviembre de 2011 - 09:55 hs
Sigue la convivencia: el PRO y los K pactaron cargos para el Banco Ciudad
Fuente: cronista.com