Boca Juniors arrancó el Superclásico de una manera inmejorable: Amancay Urbani quedó cara a cara con el arco por una falla de Daniela Pontel y sentenció el 1-0. El gol no fue uno más, a causa de que significó la primera anotación en el Monumental en el marco de un clásico del fútbol femenino.
Desde el gol del visitante, el circuito de juego y el equipo dueño de la pelota fue el Xeneize, a causa de que el tanto tempranero golpeó anímicamente al equipo conducido técnicamente por Daniela Díaz.
River Plate consiguió cambiar el chip para la parte final del primer Superclásico realizado en el Antonio Vespucio Liberti, debido a que fue el protagonista y el creador de juego en los 45 minutos finales.
El Millonario salió decidido a empatar la historia en el complemento y lo consiguió, debido a que Martina Del Trecco sacó provecho de un error defensivo causado por Laurina Oliveros, la arquera de Las Gladiadoras.
Con la llegada del gol, las dirigidas por Daniela Díaz se hicieron dueñas de las mejores ocasiones para aumentar la ventaja, pero la contundencia fue la gran ausencia de River Plate en el Superclásico.
Miriam Mayorga vio la roja cerca del final y Boca quedó con 10, aunque esa situación finalmente favoreció al Xeneize, a causa de que se paró para cerrar la historia en empate. El local se nubló ante la superioridad numérica por la expulsión de la defensora, por lo que no pudo sacar provecho para llevarse los tres puntos.
Los equipos femeninos de River Plate y Boca Juniors una vez más quedaron en la historia por disputar el encuentro por primera vez en el Antonio Vespucio Liberti.