Juan Román Riquelme, vicepresidente de Boca, y los integrantes de la secretaría de fútbol se mantienen en silencio y no respondieron hasta el momento al centrodelantero Ramón Ábila, quien este viernes los criticó con dureza en su cuenta de Instagram.
Allegados al departamento de fútbol comentaron que por ahora no responderán y los próximos días serán claves para la resolución del tema, ya que Ábila está molesto por no ser tenido en cuenta por el cuerpo técnico y porque no hubo comunicación desde que volvió de su préstamo en la MLS.
La gota que rebalsó el vaso fue que se dio un parte médico oficial en el cual se dice que "tiene una lesión grado 1 en el recto anterior" y, según comentó el entorno del futbolista, Ábila cree que esto puede complicar su llegada a Colón. Y hubo otros casos de futbolistas del plantel que estuvieron lesionados recientemente y no hubo partes médicos que lo informen.
"Desde el 3 de enero que empecé a entrenar estoy esperando que alguien me informe de mi situación, y como nadie del consejo de fútbol se comunico conmigo ni con mi representante, sigo acá generándole un gasto innecesario y todas las cosas que dicen por atrás". escribió Ábila.
Colón está interesado en el 9 y desde la dirigencia de Boca le contestaron que cederían al jugador más un millón de dólares por el pase del juvenil Facundo Farías. La idea del club es solo vende la ficha de Ábila en forma definitiva, ya que su contrato vence a fin de año y de darlo a préstamo se renueva automáticamente.
La historia de desacuerdos entre Wanchope y la dirigencia de fútbol explotó, pero comenzó en febrero del año pasado cuando el jugador decidió en forma personal operarse de una molestia crónica en la zona inguinal. A partir de su vuelta el entrenador de entonces, Miguel Ángel Russo, no lo tuvo en cuenta y para el Consejo su condición física nunca fue una garantía.
Luego surgió un conflicto entre algunos jugadores del plantel y los integrantes de la secretaría de fútbol, por supuestos malos tratos hacia algunos futbolistas, y Ábila junto a su amigo Carlos Tevez (comparten el mismo representante)- encabezaron el mismo.
En marzo del año pasado el delantero se fue a jugar al Minnesotta United a préstamo sin cargo, luego se fue al DC United y en sus primeras declaraciones en el exterior fue duro con la dirigencia: "No era mi intención irme de Boca. Con el tiempo ya saldrán las cosas a la luz", expresó adelantándose a lo que paso este viernes.
Desde enero y al no ser tenido en cuenta por el cuerpo técnico, se dijeron muchas cosas del lado de la secretaría y del entorno del futbolista.
Por parte del jugador que está pagando su amistad con Carlos Tevez, que nunca lo quisieron, que lo acusan de algunas cosas que no son verdad, como ser informante de los periodista de lo que pasa adentro.
De parte de la dirigencia se dice que siempre cumplieron en la parte contractual, que él mismo pidió irse al exterior por no tener lugar en el equipo, que siempre les molestó su condición física y algunas actitudes extrafutbolísticas que para ellos no son de un profesional.
En el último capítulo de esta novela que comenzó hace un año, el futbolista escribió el mensaje en el sector de kinesiología del predio de Ezeiza, a metros del presidente Jorge Ameal y los integrantes de la secretaría de fútbol que estaban observando el partido amistoso ante Gimnasia.
Después, según comentaron allegados que estaba presenciando la práctica, se ubicó en un costado de la cancha con su celular en la mano y mirando a la dirigencia.
La critica del jugador a la dirigencia sacudió tanto el mundo Boca que hizo pasar de lado el amistoso en el que los titulares empataron 2 a 2 ante los dirigidos por Néstor Gorosito.