Si bien aún no se conoce el DNU que prepara el gobierno nacional para decretar "un toque sanitario" en el país a raíz del aumento de casos de coronavirus, la oposición alerta sobre un exceso de restricciones y ponen la mirada en las nuevas limitaciones.
Las estimaciones de los especialistas eran que para esta fecha en Santa Fe los casos iban a ir en descenso, pero lo cierto es que la curva está lejos de aplanarse.
Las causas de por qué esto no sucedió son diversas, y van desde la falta de controles precisos ante la panedmia hasta la falla en los mecanismos sanitarios que se implementaron para contener el virus.
"En Santa Fe padecimos 3 meses de una cuarentena absurda porque en La Capital no había circulación del virus", recordó por LT10 el diputado de Juntos por el Cambio Albor Cantard, quien agregó: "Fue en un momento en que no era necesario, y después cuando las necesidades aparecen ya es tarde".
En esta instancia, se presenta el "toque de queda sanitario", tal como difunde el gobierno a las restricciones de circulación de 23 a 6. Al respecto, el legislador manifestó que hasta no conocer el decreto "no sabremos si estamos ante un toque de queda encubierto".
En ese sentido, remarcó que "si hablamos de un toque de queda aunque sea en horarios parciales a esto debe tratarlo el Congreso de la Nación y no definirlo el Ejecutivo".
Además, consideró que si el gobierno argumenta que el problema del aumento de contagios son las reuniones clandestinas que realizan los jóvenes "las nuevas medidas no se comprenden porque los chicos se reúnen en lugares cerrados", puntualizando sobre el perjuicio económico que esto generaría en sectores como gastronomía o turismo.
Más voces en contra
La presidenta del PRO, Patricia Bullrich, y su par de la UCR, Alfredo Cornejo, fueron los primeros en criticar la medida que, según informó el Gobierno, comenzará a regir este viernes en todo el país.
"Las medidas que tomará el gobierno de Alberto Fernández son la clara demostración del fracaso de la estrategia sanitaria. Son el tiro de gracia a la economía de los argentinos. Restringir libertades y responsabilizar al otro, kirchnerismo puro y duro", señaló Cornejo a través de Twitter.
Por su parte, Bullrich sostuvo que "el toque de queda debe aprobarse en el Congreso; no es potestad de un monarca" y agregó: "¿Quiénes pagan el fracaso de la política sanitaria del Gobierno? Millones de argentinos que no pueden trabajar. ¡Otro golpe a los trabajadores!".
También la ex ministra de Salud y actual diputada del interbloque opositor Graciela Ocaña criticó las medidas al remarcar que "el toque de queda sanitario es una medida extrema y peligrosa para las libertades".
"Ya hemos tenido arrestos y desapariciones durante el confinamiento dictado por el Presidente en el marco de las medidas de aislamiento social, preventivo y obligatorio", señaló Ocaña en tanto que añadió que "es una medida peligrosa que busca encubrir el fracaso de la política sanitaria del Gobierno frente al COVID".