Las compras y contrataciones, en especial, las vinculadas a la obra pública, parecen ser el grifo abierto en materia de corrupción política. Así lo sugiere la abogada Natalia Volosin, especialista en temas vinculados a la corrupción, quien ayer participó de una de las jornadas del Congreso Regional de Actualidad del Derecho desarrollado en la Universidad Nacional del Litoral, y organizado por los Consejeros Directivos por el MNR-FCJS, en conjunto con la Secretaría de Enseñanza del CEDyCS y el Centro de Estudios Municipales y Provinciales (CEMUPRO).
“El gran agujero negro en la República Argentina es el sistema de contrataciones”, aseguró la especialista en su visita a los estudios de LT10. Volosin, quien hizo un minucioso análisis histórico de la corrupción desde la época de la colonia hasta la actualidad, precisó que casi la mitad de los casos de corrupción en los últimos 30 años en nuestro país está vinculada a alguna debilidad del sistema de contrataciones.
Impunidad
La profesional también se refirió a la lentitud de la justicia para avanzar con este tipo de causas y la auditoría sobre las causas judiciales por corrupción que hiciera el Consejo de la Magistratura, según la cual, hay 923 expedientes en trámite.
“El principal problema para que no avancen las causas es la falta de garantías de la independencia de la justicia. Actúa luego de que el funcionario se va”, opinó Volosin en el programa El Cuarto Poder.
La auditoría relevó los expedientes existentes entre 1996 y 2016 y señala que, a nivel nacional, hay un total de 2178 causas en trámite y 7298, culminadas, lo que arroja un total de 9476 expedientes que involucran o involucraron a actuales o ex funcionarios públicos. De esos datos se desprende que 923 de las causas en trámite corresponden a los tribunales federales de Comodoro Py, que fueron los analizados hasta ahora y presentados en el Plenario del Consejo realizado hoy. Los datos también indican que en el edificio de Retiro existen 2994 causas culminadas. En tanto que detalló que el promedio de duración de causas terminadas fue de dos años y nueve meses y el de las que están en trámite es de 3 años, 6 meses y 7 días.
Mientras que el juzgado de Claudio Bonadío es el que más causas abiertas tiene, con 83 expedientes, el despacho de Luis Rodríguez, es el que menos causas de corrupción tiene, con 30. Rodríguez es también quién más causas culminó: 190. El promedio de duración de las causas en su juzgado fue de dos años, cinco meses y once días. Su despacho pasó por varias manos desde 1996, cuando comenzó el análisis, hasta ahora. Por allí pasaron dos magistrados titulares, Juan José Galeano y Octavio Aráoz de Lamadrid, en tanto que fue subrogado por varios más.
Dentro del universo de las causas culminadas se encierran los expedientes desestimados, cerrados, archivados, elevados a juicio, etc.
El juzgado 5, que estuvo históricamente a cargo del ex juez Norberto Oyarbide fue el que más alto índice de causas en los que prescribió la acción contra alguno de los imputados. Detrás suyo, en esta situación está el de Rodolfo Canicoba Corral.