Guillermo Barros Schelotto tiene una obsesión: Agustín Marchesín. El DT lo conoce de su paso por Lanús y lo volvió a pedir con insistencia. Por eso, ante la consulta de la dirigencia xeneize, en América tomaron una decisión: Marchesín es intransferible.
En este momento, la cláusula de rescisión del 1 es de alrededor de ocho millones de dólares. Si la misma se hiciese efectiva, por decisión del futbolista, este podría salir del club mexicano sin ninguna traba.
El tema es que en el Xeneize no están convencidos de hacer frente a semejante erogación de dinero y las Águilas se niegan a negociar su fichaje. Así las cosas, los caminos de Marchesín y Boca parece que seguirán rumbos distintos.
Tras seis meses de disputa, la casa madre del fútbol argentino dio por cumplida la suspensión y la Brujita vuelve oficialmente a la presidencia