Al momento de la inspección, con el apoyo del perro detector de narcóticos "Baki" los gendarmes notaron cómo el can quería trepar por los últimos asientos al sector del aire acondicionado.
Ante la presencia de testigos, los uniformados retiraron un plafón que cubre el aparato y hallaron 26 paquetes envueltos con un tejido elástico similar a las medias finas.
Tras realizar el Narcotest sobre los bultos, se constató la existencia de cocaína con un peso total de 25 kilos 160 gramos.
El Juzgado Federal de Orán dispuso la detención de los dos choferes, ambos ciudadanos argentinos, y el decomiso de la droga lista para su estiramiento.