Juan Ángel "Colo" Rosso y Sebastián Peluso fueron los responsables y protagonistas en una emocionante final que se decidió de antemano en la correcta elección de los neumáticos de lluvia, y que se definió en la última vuelta que permitió el límite de tiempo de carrera.
"Nadie lo tenía en los cálculos. Ni yo ni Seba (Peluso). No era una carrera más, además en un circuito que no conocía, me costó mucho adaptarme en la parte del Ciervo, Salotto y Ascari”, contó el piloto de Villa Carlos Paz.
En cuanto a la estrategia de carrera, Rosso reveló: “Cuando me fui a dormir la noche anterior y vimos que podía llover sabía que era nuestra oportunidad para por lo menos terminar dentro de los puntos. La lluvia siempre me cayó bien, me sirvieron mucho las experiencias que tuve en el exterior. Además me gusta porque barajas de nuevo y necesitás confianza. En los tanques llenos la pista estaba muy difícil y mi viejo me dijo por radio que saliera con gomas de lluvia”.
“Sabía que no tenía nada que perder y todo para ganar. Le agradezco al equipo por esta hermosa alegría, tengo que seguir aprendiendo”, cerró el joven piloto de Ford.
El siniestro del último fin de semana, con un fuerte despiste que derivó en la muerte de un joven de solo 25 años.