En diálogo con LT10, Ramón Romero, titular de Unión Obrera Ladrillera de Santa Fe, expresó que “detectamos trabajo infantil en Avellaneda, Esperanza y Recreo. Nos impactó mucho lo de Esperanza porque los padres se negaron a darnos los datos de los chicos y de las madres. Nosotros en ese momento estábamos con el cónsul de Bolivia (a él tampoco le daban los datos)”.
Además, Ramón Romero agregó que “el trabajo infantil es muy complicado. Lo más difícil es encontrarlos porque siempre intentan esconderlos”.