Camino a Rosario, donde recibirá el título de doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), José Pepe Mujica reveló su mirada hacia la actualidad argentina, compartió su opinión sobre el pueblo y se refirió al gobierno de Cambiemos. Consultado sobre el narcotráfico, impulsó la legalización de las drogas para combatirlo al tiempo que brindó una explicación sobre su fortaleza. Repudió la destitución de Dilma Rousseff y cuestionó a Nicolás Maduro.
El ex presidente de Uruguay por el Frente Amplio dialogó con el periodista Ciro Seisas en A Diario (Radio 2), sobre una diversidad de temas. Lo principal fue en el comienzo de la charla, cuando aseguró: “Me siento feliz a pesar de mi reumatismo”. Después, compartió una cariñosa ironía: “Los argentinos siguen siendo porfiados, parecen niños grandes por momentos, pero son mis hermanos y en ellos hay valor”.
Consultado sobre cómo ve al actual gobierno de Argentina, mostró una prudente distancia: “Soy uruguayo y tengo que procurar tener la mejor relación posible con Argentina porque usted sabe que si Argentina se resfría, nosotros tenemos una gripe que Dios me libre”, soltó con su habitual gracia. “Yo tengo que tener feeling con el gobierno que esté porque no los vamos a cambiar”, enfatizó. Sin embargo, admitió diferencias: “Tengo una manera de mirar la equidad que está en la otra punta a la que tiene el tipo de gobierno que tiene la Argentina actual pero yo tengo que respetar al gobierno”.
“Coyunturalmente me parece que la relación está mejorando en algunas cosas importantes pero si Argentina vuelve a entrar en un espiral de endeudamiento, en algún momento tendrá que pagar y vendrá el ajuste y vuelve Argentina a resfriarse y Uruguar, engripado. Esa película la vimos muchas veces”, alertó.
Narcotráfico y legalización de drogas
Sobre la problemática que aqueja a la región con dureza y gravedad, Mujica citó a Quevedo: “Poderoso caballero don dinero, capaz de transformar el oro en bosta y la bosta en oro”. Para el actual senador uruguayo, el narcotráfico remarcó la “brutal tasa de ganancia que tiene, que construye un monopolio a favor de los más audaces y, como todo monopolio, con esa tasa de dinero pudre a la sociedad, rompe los valores, introduce la lógica del plomo o plata”.
“Es peor el narcotráfico que la droga que es un problema de adicción, un problema difícil pero médico pero el narcotráfico es insoluble, su fusil es la debilidad contemporánea por la plata. Son sociedades apuradas éstas, todos quieren hacer plata y terminan agarrando. Tenemos aparatos represivos que parecen bobos pero no lo son y un sistema judicial enclenque”, añadió al respecto.
A la pregunta sobre cómo se puede hacerle frente al narcotráfico, respondió en primer lugar: “Como enfrentamos al alcohol. Ninguna adicción es buena, sólo la del amor. Las otras –continuó–son plagas porque el ser humano es el único animal capaz de ir contra sí mismo, se engatusa con la droga”. Después, consideró necesario realizar “campañas fuertes contra la droga” y “regularizar ese mercado (de drogas) que tiene que ser legal”. En ese sentido, destacó: “Hasta que no entendamos eso no vamos a terminar con el narcotráfico”.
América Latina
Mujica ve fragmentada a la región: “Ninguna causa es mejor que juntarnos, porque el mundo está en un proceso distino a aquel del libre comercio, de la apertura por zonas. Ahora hay acuerdos bilaterales y hay todo menos un libre comercio. Seguimos atomizados corriendo atrás, no podemos tener una política común para podernos defender”, señaló.
A continuación, calificó de “tragedia” la destitución de Dilma Rousseff de la presidencia de Brasil. “Los pueblos no la embocan siempre, se equivocan porque están manipulados, porque hay demasiada frivolidad para distraer la conciencia pública pero son los únicos que tienen derecho a equivocarse”
“Un puñado de señores pasaron por arriba un resultado electoral, no se puede desconocer la voluntad de la gente”, sostuvo y deslizó: “El único camino es que la gente vuelva a votar”. Finalmente, expresó al respecto: “Se puede legalizar una gigantesca inmoralidad”.
En relación a Nicolás Maduro, sentenció: “Chávez no era así, pegaba unos gritos radicales pero después negociaba. Ahora están muy endurecidos, no pueden enderezar la economía salvo que el precio del petróleo pegue un salto, es difícil”.
Maduro “está loco como una cabra”, soltó y aclaró: “Pero las cabras no son tan locas porque si se las maneja son bichitos útiles. Me duele mucho Venezuela”.