Luego de la tormenta que sacudió a la ciudad el viernes pasado, árboles caídos fue la postal de la ciudad.
Agustín Bassó, biólogo, docente y empleado del Laboratorio de Ecotoxicología de FBCB- UNL contó que la tormenta arrasó con toda la arboleda por igual, autóctonos y no, "no discriminó el origen de la especie". Se trató además de un hecho aislado en la región, por lo que las plantas no estaban preparadas.
Las especies se adaptan y evolucionan para adaptarse al clima de cada región, por ejemplo hay unas en el polo antártico que están adaptadas a los fuertes vientes, aunque sería imposibles que estos sobrevivieran en Santa Fe.
Sin embargo el especialista explicó que "hay que pensar otro tipo de ciudad, hay que hacer un análisis de los árboles que han caído, para ver con que plantas hay que replantar la ciudad". En un contexto urbano como este se necesita la reposición con ayuda humana. El análisis y posterior plantación es imprescindible ante estos "fenómenos que estamos teniendo últimamente".