Después del temporal del viernes continúan conociéndose las consecuencias ocasionadas por la lluvia.
Guillermo Beckman, presidente de la Sociedad de Quinteros de Santa Fe, explicó que el "impacto fue tremendo", peor que en la ciudad. El viento no solo rompió las medias sombras sino también las cosechas; "estábamos luchando con las altas temperaturas y ahora hay aguantar otros 30 o 40 días para que se vuelva a sembrar".
Prácticamente todo lo que estaba sembrado se perdió, "volvemos a la historia de marzo del año pasado".