Colón fue un equipo despersonalizado y hasta desfigurado, que penó ante un rival que tuvo paciencia para golpear en el momento justo y aplastar a los rojinegros casi sin querer. La mayor virtud del Tomba fue no desesperarse nunca, aún cuando quedó en desventaja a los ocho minutos. El Sabalero hizo una jugada de pizarrón. Llevo la bola a puro pase hasta el área rival y fue Sperduti el que selló el trámite con toque suave a la red. Golazo de los santafesinos que con inteligencia pasaron a ganar el duelo.
Resignó peligrosamente la tenencia de la pelota el equipo de Franco, y Godoy Cruz comenzó a instalarse en campo rival con exagerados espacios. A los 24, Clemente marcó mal y Fernández tuvo tiempo para elegir dónde ubicar el balón. Fue rasante contra el palo diestro de Broun que hizo estéril su vuelo. El cierre de la etapa inicial fue con los mendocinos más enteros que los del barrio Centenario. Al descanso 1 a 1.
En el amanecer del complemento golpeó primero el anfitrión con una excelente maniobra de derecha a izquierda. Recibió en el vértice del área Carabajal quién ejecutó con clase al tapado “Fatura”. Colón, demasiado indulgente, se encontró por primera vez en desventaja en el torneo. Y de eso nunca se iba a reponer.
Ruiz, prácticamente anónimo hasta el cachetazo del Expreso, comenzó a participar más seguido, pero nunca a involucrarse con las necesidades de los suyos. Tuvo el empate Alan pero una muralla blanca se lo impidió. No aportó mucho más… y si el mejor no aparece, qué esperar del resto.
A los 28, Ayoví se armó de prepotente una jugada en la que guapeó, ganó y definió por arriba de la humanidad del uno visitante. Cachetazo a las ilusiones de los rojinegros. El gol fue un castigo a lo mal que marcó durante toda la noche por izquierda, y lo pagó muy caro. Fue el 3-1, pero faltaba algo más. Siempre por el sector zurdo del bloque defensivo santafesino siguieron los beneficios para los de Méndez. A dos del final González tuvo tiempo y distancia para elegir cómo ejecutar a Broun. Lo hizo con mucha facilidad. Doloroso y hasta exagerado 4 a 1. Tan lapidario como inesperado para un equipo que se dejó en Santa Fe, el buen fútbol, las serias intenciones y hasta las sustentables ilusiones.
Hoy Colón le puso freno a sus expectativas… y pasó de las grandes certezas, a las gigantescas dudas. La utopía impulsa los primeros pasos, pero el camino irá marcando la realidad. Y la realidad indica que para formar parte de la lista de aspirantes a ocupar los puestos importantes, tendrá que necesariamente mantener una regularidad. Sólo así podrán dejar atrás el contraste entre la gran expectativa y la cruda realidad de no llegar a destino.
El próximo domingo tendrá una gran chance de redimirse de esta actuación en falso, y para ello, lo primero que deberá es recuperar la memoria luego de semejante golpe.
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