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Sábado 28 de Marzo de 2015 - 00:58 hs
El Gobierno toma otros $ 5000 millones del mercado para cubrir gasto
Actualizado: Jueves 10 de Marzo de 2016 - 09:58 hs
El Gobierno dio comienzo ayer a sus emisiones de deuda en pesos previstas para este año: colocó en el mercado bonos a un año y un año y medio de plazo por $ 5000 millones con el objeto de cubrir gastos corrientes del Estado, una opción que hasta hace un par de años (cuando hacía aún del desendeudamiento una bandera) rechazaba de plano.
Concretó de este modo la sexta emisión en pesos de los últimos 12 meses, una serie que inició en marzo de 2014 con la colocación del primer tramo del Bonar 17 y había culminado en noviembre con la del Bonar 18, un título en pesos, pero ajustado por la variación del tipo de cambio oficial. En total tomó de este modo $ 38.600 millones del mercado local, es decir, a un promedio de $ 6400 millones por bimestre.
Claro que, para tener una idea de la cantidad de recursos que está demandando el Estado, vale recordar que durante 2014 sólo el Banco Central (BCRA) le giró al Tesoro (entre adelantos, utilidades y pase a pesos de dólares originalmente tomados para cubrir pagos de la deuda en moneda extranjera) un total de $ 161.500 millones, a los que se suman los $ 21.900 millones que transfirió en lo que va de este año.
A eso se agregan las colocaciones que hizo entre otros organismos del Estado con excedentes financieros, como la Anses, la Lotería Nacional y el PAMI, por citar algunos de ellos.
BARRIL SIN FONDO
Y, aun así, el déficit del fisco prácticamente se duplicó en el curso del último año, al pasar en promedio del 2,3 a 4 puntos del producto.
Por lo pronto, la necesidad de recursos del Estado coincide con la avidez que muestran los bancos por volver a tomar exposición en papeles del Estado, ahora que la economía convive desde hace casi tres años con el estancamiento.
Vale considerar que, sólo durante enero, el sistema financiero en su conjunto obtuvo unos $ 6633 millones por sus tenencias de títulos públicos en cartera, incluso más que los $ 6550 millones que cobraron por $ 607.100 millones que tienen concedidos en distintos tipos de crédito al sector privado.
El dato ayuda a entender por qué el Gobierno logró convocar ayer un verdadero aluvión de ofertas de compra por los nuevos bonos ($ 7488,7 millones), una suma 2,5 veces superior al monto original de $ 3000 millones por el que había convocado a la subasta.
LA SUBASTA
Esto fue aprovechado por el Ministerio de Economía para ampliar a $ 5000 millones la emisión total. El 78% de los compradores optaron por el título al menor plazo (12 meses), mientras que sólo el 22% restante aceptó esperar hasta 18 meses para reencontrarse con el capital.
Mientras tanto, cada tres meses, los tenedores percibirán los intereses que fueron pactados inicialmente en el 26,2% nominal anual, aunque irán ajustando de aquí en más según la tasa que pague la Letra de menor plazo (90días) que coloca periódicamente entre bancos el BCRA. De eso se desprende que, de no variar la tasa, el Tesoro tendrá que pagarles a los inversores algo más de $ 1300 millones al año en concepto de intereses.
Los economistas valoran que, en este contexto, el Gobierno haya optado por financiarse con deuda antes que con emisión monetaria espuria que termina socializando costos por vía de la inflación. "Es un poco más sano", juzgó Maximiliano Castillo, de la consultora ACM.
"El mecanismo de mercado es más transparente. Te permite evaluar mejor los costos del déficit", explicó. "El problema es que, ante la magnitud que tomó el déficit, ya no hay recursos que alcancen y que si este tipo de colocaciones se hace periódica corrés el riesgo de restarle crédito al sector privado", advirtió
Concretó de este modo la sexta emisión en pesos de los últimos 12 meses, una serie que inició en marzo de 2014 con la colocación del primer tramo del Bonar 17 y había culminado en noviembre con la del Bonar 18, un título en pesos, pero ajustado por la variación del tipo de cambio oficial. En total tomó de este modo $ 38.600 millones del mercado local, es decir, a un promedio de $ 6400 millones por bimestre.
Claro que, para tener una idea de la cantidad de recursos que está demandando el Estado, vale recordar que durante 2014 sólo el Banco Central (BCRA) le giró al Tesoro (entre adelantos, utilidades y pase a pesos de dólares originalmente tomados para cubrir pagos de la deuda en moneda extranjera) un total de $ 161.500 millones, a los que se suman los $ 21.900 millones que transfirió en lo que va de este año.
A eso se agregan las colocaciones que hizo entre otros organismos del Estado con excedentes financieros, como la Anses, la Lotería Nacional y el PAMI, por citar algunos de ellos.
BARRIL SIN FONDO
Y, aun así, el déficit del fisco prácticamente se duplicó en el curso del último año, al pasar en promedio del 2,3 a 4 puntos del producto.
Por lo pronto, la necesidad de recursos del Estado coincide con la avidez que muestran los bancos por volver a tomar exposición en papeles del Estado, ahora que la economía convive desde hace casi tres años con el estancamiento.
Vale considerar que, sólo durante enero, el sistema financiero en su conjunto obtuvo unos $ 6633 millones por sus tenencias de títulos públicos en cartera, incluso más que los $ 6550 millones que cobraron por $ 607.100 millones que tienen concedidos en distintos tipos de crédito al sector privado.
El dato ayuda a entender por qué el Gobierno logró convocar ayer un verdadero aluvión de ofertas de compra por los nuevos bonos ($ 7488,7 millones), una suma 2,5 veces superior al monto original de $ 3000 millones por el que había convocado a la subasta.
LA SUBASTA
Esto fue aprovechado por el Ministerio de Economía para ampliar a $ 5000 millones la emisión total. El 78% de los compradores optaron por el título al menor plazo (12 meses), mientras que sólo el 22% restante aceptó esperar hasta 18 meses para reencontrarse con el capital.
Mientras tanto, cada tres meses, los tenedores percibirán los intereses que fueron pactados inicialmente en el 26,2% nominal anual, aunque irán ajustando de aquí en más según la tasa que pague la Letra de menor plazo (90días) que coloca periódicamente entre bancos el BCRA. De eso se desprende que, de no variar la tasa, el Tesoro tendrá que pagarles a los inversores algo más de $ 1300 millones al año en concepto de intereses.
Los economistas valoran que, en este contexto, el Gobierno haya optado por financiarse con deuda antes que con emisión monetaria espuria que termina socializando costos por vía de la inflación. "Es un poco más sano", juzgó Maximiliano Castillo, de la consultora ACM.
"El mecanismo de mercado es más transparente. Te permite evaluar mejor los costos del déficit", explicó. "El problema es que, ante la magnitud que tomó el déficit, ya no hay recursos que alcancen y que si este tipo de colocaciones se hace periódica corrés el riesgo de restarle crédito al sector privado", advirtió
Fuente: La Nación
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