El ministro de Justicia, Julio Alak, denunció que un grupo de represores procesados y condenados por delitos de lesa humanidad permanecían internados en forma "flagrantemente irregular y sin justificativo médico" en el Hospital Militar por orden de los juzgados y tribunales orales a cargo de sus causas, por lo que el Gobierno solicitó "su inmediato traslado a cárcel común".
Alak señaló que estos casos "constituyen una flagrante violación a la Ley N° 24.660 de ejecución de la Pena Privativa de la Libertad" y "dan cuenta de una trama de complicidades médicas y judiciales que sostenían privilegios inadmisibles en el marco de un estado democrático y constitucional de derecho".
"Once internados en el Hospital Militar están en condiciones de alta médica. Se puede proyectar que muchos que están pidiendo hospitalización están buscando un destino más confortable para transitar el periodo de detención, lo que constituye una desigualdad que el Gobierno no va a admitir", sostuvo Alak.
En una conferencia de prensa, el ministro informó los resultados del trabajo realizado en las últimas 72 horas en el Hospital Militar de la Comisión de Asesoramiento Médico creada por la presidenta Cristina Kirchner para revisar las condiciones de salud de los represores internados, luego de la fuga de los represores sanjuaninos Jorge Olivera y Gustavo De Marchi.
Alak anunció que la misma evaluación, con similares criterios y procedimientos, se extenderá al resto de los procesados y condenados por delitos de lesa humanidad, tanto pertenecientes a las Fuerzas Armadas como a las de seguridad, que se encuentren internados en centros de salud dependientes de esas instituciones.
"Los sorprendente es que esta Comisión fue creada el lunes último y sólo tres días pudo determinar que once internados en el Hospital Militar están en condición de alta médica, lo que está refrendado por médicos tratantes", indicó.
Alak agregó que "se habían violado los plazos de alta médica en diez casos, los que deberían estar ya en centros de asistencia penitenciarios o en celda común", e informó que de ellos dos ya fueron trasladados al Penal de Marcos Paz y al Penal Ezeiza "porque sugestivamente no tenían orden judicial de internación ni registraban criterio médico que justificara esa situación, sino que simplemente habían tramitado su internación ante el Hospital Militar".
En tanto, otras seis habían recibido el alta médica, pese a lo cual permanecían internadas, por lo que el Ministerio comunicó su situación a los juzgados que dispusieron las internaciones para que revean y "rectifiquen de manera inmediata" la medida de alojamiento, ya que los pacientes están en condiciones de continuar sus tratamientos en forma ambulatoria.
"El Gobierno va a llevar adelante una rigurosa investigación caso por caso para que los jueces puedan disponer el inmediato traslado a cárcel común como cualquier persona que se encuentra privada de libertad, ya que ninguna persona tiene privilegio, menos aún quienes han cometido actos de genocidio", apuntó.
Otro de los internos espera una nueva evaluación médica antes de que se defina su situación, y los dos restantes se encuentran en condiciones de ser trasladados para continuar sus tratamientos en el Hospital Penitenciario Central de Ezeiza, informó.
El ministro denunció, en ese sentido, la existencia de "una trama de complicidades médicas y judiciales que sostenían privilegios inadmisibles en el marco de un estado democrático y constitucional de derecho", y reafirmó que "el Gobierno no permitirá ninguna situación de impunidad".
Alak reveló que, entre los casos analizados, se detectaron situaciones "insólitas", y precisó que "uno de los represores alojados en el Hospital Militar estaba internado sólo porque debía realizar rehabilitación en una bicicleta fija; y otro por un lipoma, que no es otra cosa que una bolita de grasa, una patología por la que no hay en toda la República Argentina una sola persona internada en un hospital".
Mencionó también el caso de un interno que "estaba internado desde febrero de 2012 por una fractura de tibia y peroné", el de otro que "permanecía alojado en el centro asistencial porque una vez, en una consulta de rutina, tuvo presión alta", y finalmente el caso de uno que había quedado internado desde el día en que "se quejó de un dolor en el pecho".
En este marco, Alak remarcó que la fuga de los dos represores sanjuaninos del Hospital Militar estuvo "planificada" y subrayó que las fuerzas de seguridad "están trabajando intensamente para dar con su paradero y detenerlos".
LT10 - Tras la fuga de De Marchi y Oliveri
Sábado 03 de Agosto de 2013 - 00:21 hs
Alak denunció que represores son trasladados sin orden de internación
Alak denunció que tras analizar los casos "quedó en evidencia que muchos traslados se hacían por cosas menores". La Presidente determinó la evaluación de los presos que están en hospitales de las fuerzas.
Fuente: ambito