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LT10 - El pesar del Capitán del Santísima Trinidad
Martes 22 de Enero de 2013 - 20:55 hs
“El hundimiento del buque me produce mucho dolor”
Se trata de uno de los buques insignia de la guerra de Malvinas. Tras el conflicto había dejado de navegar. José Luis Tejo, capitán durante el conflicto armando manifestó su tristeza por LT10.
Fue uno de los buques más destacados de la guerra de Malvinas. Sobrevivió al conflicto armado con los ingleses pero ahora se hunde víctima del abandono. Se trata del ARA Santísima Trinidad, un destructor Tipo 42, que se encuentra en Puerto Belgrano y ha sufrido una gran avería que lo está hundiendo.
José Luis Tejo, su capitán durante el conflicto armado, en diálogo con LT 10 sostuvo que “tengo un recuerdo muy especial de ese buque, nos mantenemos muy unidos con toda la dotación que me acompañó en esa oportunidad pese a que han pasado 30 años, por lo que siento mucho pesar y es muy doloroso ver la manera en que ha acabado el buque”.
En ese sentido, Tejo destacó que “cuando uno es comandante de un buque de guerra establece una relación con su buque, parecida a la que uno establece entre personas, a través del recuerdo de las vivencias, de lo que se pasó a bordo se crea un lazo de unión muy especial”.
Por otro lado, Tejo afirmó que existían proyectos que proponían convertir al buque en un museo o buque escuela, pero fueron desestimados “por su costo económico”.
“Queríamos mucho al buque, lo íbamos a visitar a Puerto Belgrano, el hundimiento me produce mucho dolor”, concretó.
El ARA Santísima Trinidad tuvo un papel destacado en la "Operación Rosario" con la que se desembarcó en las islas Malvinas en 1982. Dejó de navegar en 1989 y ahora, una rotura de una tubería en el sector de máquinas provocó el hundimiento de varios compartimientos y la nave se fue escorando hasta apoyarse contra un pesquero, con una escora (inclinación) de unos 50 grados. Así lo reveló el sitio elrosalenio.com.ar de Punta Alta.
La misión del ARA Santísima Trinidad en Malvinas fue la de servir como nave almirante de la "Operación Rosario", que trasladó a la Agrupación de Comandos Anfibios y a dos Secciones de la Agrupación de Buzos Tácticos, 92 hombres en total, y desembarcó a las 21.15 del 1 de abril de 1982 en la zona de Puerto Enriqueta, en Malvinas.
Esta tarde, la Armada Argentina confirmó el hundimiento y señaló que el nivel de escora a babor se debía a "una avería sufrida en el casco".
Segú la Armada, se envió "personal especializado del Servicio de Salvamento y Buceo, dependiente del Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada a fin de evaluar la situación; de la cual surge que la escora fue producida como consecuencia de la rotura de una tubería de 6 pulgadas, lo cual produjo un importante ingreso de agua".
"Ante la cantidad de agua embarcada que superó la capacidad de las bombas de achique, se procedió a retirar al personal que se encontraba trabajando y a los buques próximos que se encontraban amadrinados junto a él, en la espera que la embarcación toque fondo con la baja y de esta manera poder trabajar con mayor seguridad", agregó.
La Armada informó que en el año 2000 el buque fue pasado a la condición de "receso temporario" y fue radiado definitivamente del servicio activo en 2004. "Desde esa fecha le fue retirada su tripulación y solamente permanecía a bordo una mínima cantidad de personal de guardia", explicó la Fuerza que prometió "efectuar las tareas tendientes a llevar al buque a sus condiciones normales de flotabilidad".
El Santísima Trinidad tiene 125,6 metros de eslora, 14,3 metros de manga y cala 5,8 metros. Tenía una capacidad de desplazamiento de 4100 toneladas a plena carga y la propulsión CODOG (Combinado diésel o gas) era posible gracias a dos turbinas de gas de 50.000 HP (caballos de fuerza) y dos de 9.900 HP. Navegaba a una velocidad máxima de 30 nudos (unos 55 kilómetros por hora) y tenía una autonomía de 4 mil millas náuticas a 18 nudos.
Con una tripulación estimada en 300 hombres, el Santísima Trinidad estaba equipado con misiles superficie-aire. Tenía un cañón de 115 mm y dos ametralladoras de 20 milímetros. Además de lanzatorpedos y radares de búsqueda en aire y superficie, más sus sonares. Transportaba helicópteros Alouette y Fennec.
En 1970, el Gobierno argentino firmó un contrato con la empresa inglesa Vickers Ltd para construir el Santísima Trinidad en el Astillero y Fábricas Navales del Estado en Río Santiago, mientras su gemelo, el destructor Hércules se levantaba en el astillero Barrow-In-Furness. Pero tras la guerra, el Reino Unido impuso a la Argentina un embargo de armas y dejó de venderle repuestos a la Armada. En junio de 1989 ya había dejado de navegar y varias publicaciones especializadas aseguran que se lo ha ido desguazando para mantener en activo al Hércules. Y que hubo varios proyectos por transformarlo en museo o buque escuela. Ahora, se hunde en su apostadero de Puerto Belgrano.
José Luis Tejo, su capitán durante el conflicto armado, en diálogo con LT 10 sostuvo que “tengo un recuerdo muy especial de ese buque, nos mantenemos muy unidos con toda la dotación que me acompañó en esa oportunidad pese a que han pasado 30 años, por lo que siento mucho pesar y es muy doloroso ver la manera en que ha acabado el buque”.
En ese sentido, Tejo destacó que “cuando uno es comandante de un buque de guerra establece una relación con su buque, parecida a la que uno establece entre personas, a través del recuerdo de las vivencias, de lo que se pasó a bordo se crea un lazo de unión muy especial”.
Por otro lado, Tejo afirmó que existían proyectos que proponían convertir al buque en un museo o buque escuela, pero fueron desestimados “por su costo económico”.
“Queríamos mucho al buque, lo íbamos a visitar a Puerto Belgrano, el hundimiento me produce mucho dolor”, concretó.
El ARA Santísima Trinidad tuvo un papel destacado en la "Operación Rosario" con la que se desembarcó en las islas Malvinas en 1982. Dejó de navegar en 1989 y ahora, una rotura de una tubería en el sector de máquinas provocó el hundimiento de varios compartimientos y la nave se fue escorando hasta apoyarse contra un pesquero, con una escora (inclinación) de unos 50 grados. Así lo reveló el sitio elrosalenio.com.ar de Punta Alta.
La misión del ARA Santísima Trinidad en Malvinas fue la de servir como nave almirante de la "Operación Rosario", que trasladó a la Agrupación de Comandos Anfibios y a dos Secciones de la Agrupación de Buzos Tácticos, 92 hombres en total, y desembarcó a las 21.15 del 1 de abril de 1982 en la zona de Puerto Enriqueta, en Malvinas.
Esta tarde, la Armada Argentina confirmó el hundimiento y señaló que el nivel de escora a babor se debía a "una avería sufrida en el casco".
Segú la Armada, se envió "personal especializado del Servicio de Salvamento y Buceo, dependiente del Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada a fin de evaluar la situación; de la cual surge que la escora fue producida como consecuencia de la rotura de una tubería de 6 pulgadas, lo cual produjo un importante ingreso de agua".
"Ante la cantidad de agua embarcada que superó la capacidad de las bombas de achique, se procedió a retirar al personal que se encontraba trabajando y a los buques próximos que se encontraban amadrinados junto a él, en la espera que la embarcación toque fondo con la baja y de esta manera poder trabajar con mayor seguridad", agregó.
La Armada informó que en el año 2000 el buque fue pasado a la condición de "receso temporario" y fue radiado definitivamente del servicio activo en 2004. "Desde esa fecha le fue retirada su tripulación y solamente permanecía a bordo una mínima cantidad de personal de guardia", explicó la Fuerza que prometió "efectuar las tareas tendientes a llevar al buque a sus condiciones normales de flotabilidad".
El Santísima Trinidad tiene 125,6 metros de eslora, 14,3 metros de manga y cala 5,8 metros. Tenía una capacidad de desplazamiento de 4100 toneladas a plena carga y la propulsión CODOG (Combinado diésel o gas) era posible gracias a dos turbinas de gas de 50.000 HP (caballos de fuerza) y dos de 9.900 HP. Navegaba a una velocidad máxima de 30 nudos (unos 55 kilómetros por hora) y tenía una autonomía de 4 mil millas náuticas a 18 nudos.
Con una tripulación estimada en 300 hombres, el Santísima Trinidad estaba equipado con misiles superficie-aire. Tenía un cañón de 115 mm y dos ametralladoras de 20 milímetros. Además de lanzatorpedos y radares de búsqueda en aire y superficie, más sus sonares. Transportaba helicópteros Alouette y Fennec.
En 1970, el Gobierno argentino firmó un contrato con la empresa inglesa Vickers Ltd para construir el Santísima Trinidad en el Astillero y Fábricas Navales del Estado en Río Santiago, mientras su gemelo, el destructor Hércules se levantaba en el astillero Barrow-In-Furness. Pero tras la guerra, el Reino Unido impuso a la Argentina un embargo de armas y dejó de venderle repuestos a la Armada. En junio de 1989 ya había dejado de navegar y varias publicaciones especializadas aseguran que se lo ha ido desguazando para mantener en activo al Hércules. Y que hubo varios proyectos por transformarlo en museo o buque escuela. Ahora, se hunde en su apostadero de Puerto Belgrano.
Fuente: LT10/Clarín
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