LT10 - Rosario

Sábado 12 de Enero de 2013 - 09:31 hs

Newell´s-Rosario Central: jugar un amistoso partido

¿Para qué jugar un amistoso al que no podrán asistir los simpatizantes visitantes? ¿Tiene algún sentido deportivo? ¿Es entendible que se enfrenten?.

El clásico rosarino volverá a jugarse el 20 y 27 de este mes después de tres años. Al amistoso lo programó la empresa Word Eleven. Pero está comprobado que entre Newell\\'s y Central no hay amistad que la razón admita. En los hinchas, menos. 

Las preguntas son simples pero contundentes: ¿para qué jugar un amistoso al que no podrán asistir los simpatizantes visitantes? ¿Tiene algún sentido deportivo? ¿Es entendible, desde la lógica pura, que se enfrenten -amistosamente-los que dividen la ciudad, cuando ambos no comparten una misma categoría y desde hace años se refriegan tal situación? ¿No se piensa en la gente? 

Según el gobierno, sostén de esta iniciativa privada, los clásicos "ameritan un operativo de seguridad prácticamente como si fuese una reunión cumbre de presidentes a nivel mundial. Se debe plantear si se puede ir a un partido de fútbol cuando está precedido de tantas acciones de violencia", dijo, y debe entenderse como una sincera advertencia, el ministro de Gobierno santafecino, Rubén Galassi. Pero los cotejos de todos modos se jugarán. 

Nadie, excepto los rosarinos, cree que fue una "buena idea" programar un Central-Newell\\'s de verano y sin público visitante. No tiene sentido. Sólo justifica un negocio. Lo correcto es advertir que el remedio no termine siendo peor que la enfermedad. La violencia sobrepasa las buenas intenciones. 

El gobierno santafecino parece haber fijado su posición en el caso de los cotejos clásicos del fútbol que se disputen en su jurisdicción. Hubo reuniones cuando en noviembre pasado debían jugar Colón-Unión. Se aceptó -perdón, se ordenó- que se jugara con parcialidad visitante. 

El resultado fue nefasto: tres veces se interrumpió el cotejo porque la parcialidad visitante rompió alambrados, atacó a la policía y amenazó con ingresar al campo de juego, donde su equipo perdía 2-0. El antecedente reciente determinará que Unión-Colón jugarán el clásico por el torneo Final el 29 de mayo, en el estadio tatengue, sin público visitante. 

Ningún operativo de seguridad -menos en el fútbol- sirve si no se aceita la prevención. El resto seguirá dependiendo de la razonabilidad de los incitadores a la violencia. Ojalá lo entiendan los que lucran con estos emprendimientos.


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