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Lunes 24 de Diciembre de 2012 - 21:05 hs

Aconsejan cuidados especiales para protegerse del sol

La hidratación –antes, durante y después de la exposición– es clave para mejorar el daño producido en la piel sobre todo cuando se pasa mucho tiempo expuesto.

"La temporada de calor y la temperatura elevada afectan la salud, mientras que el sol impacta mucho en nuestra piel. Por eso es necesario extremar los cuidados", comenzó exponiendo la doctora Irene Bermejo, médica dermatóloga, miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD). 

"El sol reseca mucho más la piel cuando la exposición es indebida, es decir sin protector solar, o excesiva en cantidad de tiempo. Lo mismo ocurre cuando se realiza en un horario no recomendado (el aconsejado es de 8 a 11 y de 16 a 18)", agregó la especialista.

Por eso, para prevenir molestias al terminar el día, pero también para evitar que el daño generado en el mediano o largo plazo sea mayor, la hidratación de la piel durante el verano es fundamental.

"Al momento de hidratar lo que importa es el vehículo. Esto quiere decir que podemos utilizar protectores solares en crema, gel o spray; lo mismo que para humectar después del baño. Tenemos que tener en cuenta que si se trata de protectores en crema, hay algunos que actúan como hidratantes y reparadores. Es decir que al aplicar el protector, también estamos hidratando", comentó la doctora Bermejo.

"Todas los tipos de pieles deben protegerse y humectarse. Para eso yo recomiendo realizar una rutina de higiene y humectación 2 veces al día. Los productos más aconsejables son los que poseen propiedades antioxidantes, vitaminas E, A, C, que actúan inhibiendo los radicales libres responsables del envejecimiento", detalló la especialista.

No obstante, hay que tener en cuenta que inclusive aplicando protector solar, el sol provoca una acción de exfoliación, en el marco de la cual se pierden agua y células. Esa es, justamente, la razón por la cual es vital hidratar.

"La crema utilizada para hidratar y recuperar la piel va a depender de su tipo. Si ésta es añosa y gruesa, va a requerir de un vehículo denso que tenga los principios activos correspondientes. Por su parte, los factores de crecimiento u oligoelementos van a enriquecer la humectación favoreciendo el recambio celular", completó la doctora Irene Bermejo.

Cuando la piel es joven, con una crema hidratante ligera alcanza; mientras que las pieles grasas -que contrariamente a lo que se cree, también necesitan hidratación- requieren la utilización de un gel o loción, dado que éstos son los vehículos más adecuados en estos casos.

"La recomendación más puntual tiene que ver con la gente de piel más clara. Ellos deben utilizar una buena protección en crema, no en gel ni spray. Ésta debe ser bien aplicada y la aplicación debe repetirse cada dos horas, sin excepción", refirió la doctora quien sumó que las zonas más sensibles son los párpados, los labios, el cuello y el pecho, siendo éstos dos últimos los que "envejecen" con mayor rapidez.

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